El narcotráfico en la ría de Arousa deja siempre historias que merecen pasar a los anales. Situaciones rocambolescas que el genio de Valle-Inclán elevaría a uno de sus esperpentos por la capacidad de los narcos para experimentar con el I+D+i a la hora de construir una embarcación, antes de cometer una tremenda chapuza que les acabara desbaratando la operación. Esa situación se vivió ayer, de madrugada, en la tierra que vio nacer al escritor, y terminó con dos detenidos, un arousano y otro de origen sudamericano, y otros dos en búsqueda y captura. Todo ocurrió sobre las tres y media de la madrugada, cuando los vecinos de la zona de O Cabo se encontraron con un enorme ruido en la rampa próxima a la Estación Marítima, la más céntrica e iluminada de toda Vilanova. Cuatro individuos trataban de sacar del agua un artefacto de fabricación casera Cuatro individuos trataban de sacar del agua un artefacto de fabricación caseray cuya navegabilidad era, cuando menos, bastante dudosa. Para ello no se les ocurrió mejor cosa que utilizar un remolque que, a todas luces, no podía soportar el peso de la embarcación, de unos 14 metros de eslora, y una pick-up con escasa potencia.

Fueron los vecinos los que alertaron a la Guardia Civil y una de sus patrullas, que se encontraba por la zona, se desplazó de inmediato al lugar. Nada más percatarse de la presencia de los agentes, tres de los individuos se lanzaron al agua. El cuarto, el conductor del vehículo, no estuvo tan ágil, y lo cazaron cuando intentaba bajarse de la pick-up. La huida de otro duró algo más, el tiempo que le llevó cruzar desde la zona de O Cabo hasta Rego de Alcalde, donde los guardias le acabaron dando alcance. Los otros dos continúan en paradero desconocido aunque estarían ya identificados como vecinos de la comarca de O Salnés.

Mientras los agentes que actuaban en Vilanova precintaban el entorno del muelle, donde la expectación de los curiosos iba en aumento, la Guardia Civil desplegaba una 'operación jaula' con controles en diferentes puntos de vía rápida, rotondas y la AP-9, donde paraban a distintas furgonetas. El motivo del operativo es que la supuesta narcolancha, un artefacto de poliéster que nunca se había visto por la ría y que responde al sugerente nombre de Climax II, ya habría alijado su carga y una vez descargada la droga los cuatro individuos trataban de subir el barco al remolque para guarecerla en alguna nave no muy lejana.

Lo que no consiguieron esos individuos, tampoco lo lograron los agentes de la Guardia Civil. Estos aguardaron a que subiese la marea para colocar la narcolancha encima del remolque y sacarla con la pick-up. No resultó una tarea sencilla, ya que tuvieron que recurrir a la auxiliar de la patrullera Río Guadalope para empujarla. Colocar la colocaron encima, pero arrastrar tanto peso ya fue otro cantar. De hecho, tras varios intentos infructuosos, acabaron abandonando al quemarse el motor del coche. Visto que por tierra era imposible de retirar, se optó por la vía marítima, donde hubo más éxito gracias a la potencia de los motores de la patrullera Río Guadalupe, que consiguió remolcarla hasta el Puerto de Vilagarcía, donde permanece vigilada.

Ahora se investiga la procedencia de la embarcación, ya que todo apunta a que pudo llegar desde más allá del Atlántico a bordo de un carguero, que la habría dejado a unas millas de la costa para, supuestamente, alijar la carga que traía a bordo. Agentes de la Policía Judicial de la Guardia Civil estuvieron en el interior de la nave tomando muestras y huellas para tratar de identificar a las personas que viajaban en el barco. En principio, en el interior de la embarcación no se halló carga alguna, aunque las sospechas sobre lo que podría haber llevado son más que evidentes. Las investigaciones continúan abiertas y podrían registrarse más detenciones en las próximas horas.