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Faro de Vigo

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Un asunto polémico que llegó a los tribunales de justicia y hace cuatro años provocó una modificación de la ordenanza

La "lucha" contra la invasión de autocaravanas no es nueva en O Grove. Incluso fue objeto en el pasado de una agria polémica política. En mayo de 2016, por ejemplo, el pleno de la Corporación aprobaba inicialmente la modificación de la "Ordenanza municipal de policía, buen gobierno y medidas para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana en el espacio público del Concello de O Grove". Lo hacía con los votos a favor del PSOE, que de este modo daba mayor libertad de movimiento a las autocaravanas, y la abstención de BNG y EU. El PP y el Partido Galeguista Demócrata (PGD) votaban en contra, alegando que se iba a permitir que las autocaravanas estacionaran "donde les dé la gana y que en su interior duerman familias enteras, dejando de lado los campings de O Grove, que ya están preparados para ello y que pagan sus impuestos para prestar estos servicios".

En agosto de aquel mismo año el PGD volvía a alertar del "descontrol de las autocaravanas que estacionan y 'se alojan' indiscriminadamente en el municipio". Por tal motivo, su representante, el entonces edil Alfredo Bea, presentaba alegaciones durante el periodo de exposición pública de la nueva "Ordenanza municipal de policía, buen gobierno y medidas para fomentar y garantizar la convivencia ciudadana", al entender que "apenas un mes después de la modificación de esa ordenanza introducida por el PSOE, ya se comprueba que el resultado está siendo nefasto para O Grove, permitiéndose sin ningún tipo de control que se pueda ocupar espacio público por parte de ciertos usuarios de autocaravanas que pernoctan así fuera de los espacios habilitados para ello".

A su juicio, esta situación, que es la que se repite ahora y lleva al alcalde socialista José Cacabelos a anunciar cambios, provocaba "un mal uso del terreno público, ya que como bien indica la ley, en caso de encontrarse en tránsito la estancia de las autocaravanas no podrá superar una noche, y siempre dentro de las zonas habilitadas por el Concello".

Dicho de otro modo, que "no está permitido pernoctar en una autocaravana en los espacios públicos municipales no delimitados al efecto o fuera de campings, como tampoco se permite fuera de los espacios habilitados por el Concello para vehículos en tránsito".

Fue siempre, cabe insistir, un asunto muy polémico. Tanto que incluso llegó a instancias judiciales y que en abril de 2016 el grupo de Esquerda Unida (EU) presentaba una moción para que O Grove dejara de ser un "pueblo libre de autocaravanas", pidiendo que se modificara la ordenanza que impedía el estacionamiento y pernocta de tales vehículos.

Los esquerdistas Juan Lamelas y José Antonio Otero González solicitaban la derogación de la ordenanza que estaba entonces en vigor para permitir que las autocaravanas pudieran hacer noche en la localidad y habilitar al menos dos zonas especiales, una en cada parroquia, "para que se les permita estacionar y pernoctar".

También reclamaban áreas de servicio específicas para autocaravanas provistas de "agua potable, arquetas para vaciado de aguas grises y de aguas negras, cartel indicador y un reglamento de uso y sanciones que siga las recomendaciones de la Asociación Galega de Autocaravanas y la Federación Española de Asociaciones de Autocaravanistas".

Alegaban que "el autocaravanismo provoca una ampliación de la temporada turística, favorece la dinamización de las áreas rurales, promociona lugares poco conocidos y contribuye a la difusión del patrimonio histórico, gastronómico, paisajístico y cultural, así como a la potenciación del comercio local y, en especial, a la restauración y los supermercados".

Esquerda Unida insistía en que "Galicia es una de las comunidades más demandadas por los autocaravanistas, tanto españoles como extranjeros", por lo que proponía captarlos para "generar riqueza extra en la localidad y poner de manifiesto el carácter amistoso de nuestro pueblo".

La propuesta de EU fue planteada años después de que el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) desestimara un recurso de la Asociación de Autocaravanistas de Galicia contra la ordenanza municipal que impedía acampar y dormir en las vías y los espacios públicos de titularidad municipal para, entre otras cosas, "garantizar la higiene y la fluidez del tráfico".

Beatriz Castro, en aquella época presidenta de la desaparecida Asociación de Hostelería, y ahora representante del PP en la Corporación, manifestaba hace cuatro años que "el visitante autocaravanista es tan digno como cualquier otro, pero los campamentos turísticos o campings poseen instalaciones totalmente habilitadas y la normativa los reconoce como los lugares idóneos".

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