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Faro de Vigo

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El episodio tóxico sigue extendiéndose en las rías

El episodio tóxico que desde hace una semana afecta a las rías gallegas -un proceso totalmente natural y controlado que no debe preocupar al consumidor- afecta ya a una quincena de polígonos bateeiros.

Tras su entrada en Arousa y Muros-Noia ya no queda ninguna ría a salvo de las toxinas lipofílicas que protagonizan el momento actual, cuando el mejillón se encuentra en unas condiciones óptimas para el consumo.

Y hay que insistir en que seguirá avanzando, ya que los últimos resultados obtenidos por el Instituto Tecnológico para el Control del Medio Marino de Galicia (Intecmar) arrojan incrementos de células en las estaciones costeras de medición existentes en Langosteira, Barallobre y Cedeira.

A media tarde de ayer estaba cerrados dos polígonos arousanos, los dos de Ares-Betanzos, siete de los ocho de Pontevedra, tres de los doce con que cuenta la ría de Vigo -el Cangas H, Cangas G y Cangas F- y uno de Muros-Noia.

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