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abraham boba | Vocalista, teclista y compositor de León Benavente

"Hicimos muchos conciertos hasta que todo saltó por los aires"

León Benavente, una de las bandas más al alza en el país, estrena el Atlantic de Butaca

Abraham Boba en primer término junto a sus compañeros de banda.

Abraham Boba en primer término junto a sus compañeros de banda. // FdV

Forma parte de uno de esos grupos que se han sabido hacer a sí mismos dentro de la fiereza del mundo de la música. Conservan el sello de lo artesanal y de lo propio, una virtud que se está encontrando con el éxito como espaldarazo tras la publicación de su tercer disco como León Benavente. Mañana miércoles toca disfrutarlos en el Auditorio de Vilagarcía (el jueves en el Pazo de Cea) con motivo del Atlantic Fest transformado en el Atlantic de Butaca.

-Cuando le pusieron el nombre al disco "Vamos a volvernos locos", ¿estarían pensando en seguir esa línea de potentes directos que ha marcado gran parte de su trayectoria o también se puede volver uno loco, musicalmente hablando, delante de aforos reducidos y butacas de auditorio?

-En realidad el título del disco iba más como una frase de doble sentido que puede significar advertencia, por un lado, y una iniciativa, por otro. La verdad, prácticamente todas las canciones que existen y todos los títulos se pueden interpretar de una u otra manera en la situación actual. Esta fue la idea inicial y hay varias referencias en las canciones al título. Solo hemos hecho un concierto y fue este fin de semana dentro de este nuevo paradigma y muy emocionante. Esperamos que esto sea transitorio y podamos volver a algo parecido, pero de momento esto es lo que nos toca vivir y todo el sector de la música tendrá que adaptarse también a ello.

- Y en esta nueva normalidad, que lo condiciona todo, ¿en qué situación se encuentran bandas como la suya? Sin ir más lejos el año pasado creo que superaron los 150 conciertos.

- Ni siquiera el año pasado. Hablamos de hace cuatro meses. Desde que sacamos el disco en septiembre, hasta marzo, hasta que todo estalló por los aires, hicimos muchos conciertos. Te das cuenta que este tipo de situaciones pueden cambiar de la noche a la mañana y deja al descubierto y en evidencia muchas de las cosas a las que tiene que adaptarse el sector musical.

- Los festivales, como el Atlantic Fest, también entran en un universo totalmente nuevo. Como en el de una fase de supervivencia en el que el futuro es casi un tema tabú.

- La gente lucha contra viento y marea, día a día. La semana pasada teníamos cuatro conciertos y dos de ellos se han tenido que aplazar. Va a ser así durante un tiempo largo, pero no vamos a quedarnos de brazos cruzados y pensar que se vaya a detener la cultura. Hasta que las cosas no vuelvan a una situación parecida habrá que seguir trabajando con la máxima calidad.

- Tercer disco y una clara tendencia al alza como grupo. ¿Han buscado mantener la esencia de lo que son y de lo que les ha traído hasta donde están o "Vamos a volvernos locos" es una evolución hacia sonidos inexplorados?

- Siempre intentamos hacer un disco distinto al anterior. Siempre hay evolución e inquietud también. La música que hacemos es de tener siempre muchas puertas abiertas. Lo que no cambia es que somos las mismas cuatro personas y algo de ese sonido y personalidad tiene que estar porque sino sería irreal. Una de las cosas que más nos mueve a ponernos a componer es abrir nuevos caminos y disfrutar de todo un proceso.

- Una cosa que está clara es que su último disco, pese a su título, quizá sea el más cuerdo de la carrera de León Benavente, me refiero al tiempo empleado en su maduración. Creo que se anticiparon a los confinamientos para encontrar lo que realmente buscaban.

- No sé si es el más cuerdo, pero seguro el más meditado. Siempre somos de trabajar muchos las canciones previamente antes de ponernos a grabar, pero es que esta vez se juntaron ambas cosas y estuvimos trabajándolo todo durante muchos meses en el estudio de Edu el bajista en Zaragoza. Nos metimos mucho tiempo en la grabación y en todos los detalles. Nada que ver con el primer disco que lo grabamos en tres días y medio. Pero en este caso en este disco queríamos aprovechar mucho el tiempo y dedicárselo al sonido. Sin querer pretender en ningún momento que la canción sea mecánica, si quisimos trabajar todos los detalles para que nos quedasen unos temas que nosotros consideramos redondos.

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