- Ustedes que han pasado meses buscando, cuales alquimistas, la esencia de un brebaje musical, ¿cree que una situación social como la actual podría haber condicionado alguna de esas composiciones o lo hará en el futuro?

-Cuando haces una canción no sabes que vas a contar en un futuro y eso es lo bonito de canciones que estén ligadas al presente pero que sean atemporales. Ninguna persona esperaba una situación así. Creo que hay frases que cambian de sentido, pero no por ello me parece que dejen de ser interpretables.

-Ustedes han decidido desde un principio no trabajar con ningún productor. Son casi la piedra que flota en el sector musical.

-Con León Benavente nunca hemos trabajado con ningún productor. No es ni mejor ni peor. Nosotros cuatro tenemos bastante claro que es lo que queremos hacer y no hemos necesitado la ayuda de un productor porque tenemos claro lo que queremos contar. A otros les pueden venir bien o mejor opiniones externas. Trabajamos a nuestra manera.

- El guiño a su Galicia natal no podía faltar en su tercer disco.

-Pues sí, hablo de la playa de Barra en O Morrazo. Es tanta la morriña acumulada después de tantos años lejos de Vigo que hace solo unos meses me he venido a vivir aquí otra vez y muy a gusto.

- Son muchos los escalafones en el mundo de la música y son muchas las bandas emergentes que tienen a León Benavente como un referente de una banda hecha a sí misma. ¿Si tuviera que darles un consejo que les diría?

-Tener mucha paciencia y trabajar sin descanso. En el fondo todos los que nos hemos metido en este oficio de la música es lo que hemos tenido que hacer. No parar de trabajar y no perder la ilusión.

- ¿Y a todos aquellos que estarán mañana esperándoles en el Auditorio de Vilagarcía?

- Dentro de la extrañeza de un concierto ahora estos eventos también tienen un punto de emoción muy necesaria porque es muy importante seguir sintiéndose vivo. Será muy emocionante.