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Evitar los atascos: la misión imposible de cada fin de semana

Las carreteras secundarias sufren importantes problemas cuando se saturan de vehículos que tratan de eludir las zonas conflictivas

La recta de la vía rápida que desemboca en el istmo de A Lanzada.

La recta de la vía rápida que desemboca en el istmo de A Lanzada. // Muñiz

Los atascos están siendo la tónica dominante en lo que va de verano, y sobre todo durante cada fin de semana. Se producen tanto en los lugares de siempre como en las carreteras secundarias, convertidas para muchos automovilistas en una especie de ratonera.

Tal y como se constató durante el Día de Galicia, y también el domingo, numerosos turismos se vieron atrapados en estrechas vías de circulación a las que accedieron para intentar evitar los atascos que se estaban produciendo en los sitios de costumbre. La jugada no les salió del todo bien, ya que tuvieron que soportar igualmente las retenciones.

Estas fueron especialmente intensas en las horas de entrada y salida de las playas, sobre todo en lugares como el puente de A Illa y Vilanova, por citar un par de ejemplos.

Aunque el más claro volvió a estar, una vez más, en la vía rápida de Sanxenxo, que une la Autovía do Salnés con la playa de A Lanzada y la península de O Grove.

Recorrer ese trayecto de apenas siete kilómetros de longitud suele resultar insufrible cada fin de semana de verano, como volvió a ocurrir esta vez.

Una vez más hay que insistir en que este trayecto forma un embudo o cuello de botella entre los cuatro carriles -dos en cada sentido- existentes tanto en la autovía como en la carretera que atraviesa el istmo de A Lanzada.

De ahí las retenciones y las reivindicaciones permanentes de usuarios, empresarios y políticos en pro del desdoblamiento de esa vía rápida para aliviar los atascos provocados por la masiva afluencia de vehículos a la península meca y su playa más emblemática.

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