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Los vilagarcianos pagarán este año una media de 213 euros de "urbana" pese a congelar el tipo

El Concello prevé ingresar 6,9 millones de euros, 400.000 euros más que hace dos años a pesar de reducirse el gravamen al 0,51 y descender el número de recibos - La revisión catastral continúa incrementando los valores

Vista aérea de Vilagarcía tomada desde el sur del municipio.

Vista aérea de Vilagarcía tomada desde el sur del municipio. // Iñaki Abella

Los vilagarcianos tendrán que pagar este año de IBI urbano una media de 213 euros por propiedad, lo que significa 19 euros más que en 2018, y ello a pesar de que el Concello redujo el tipo impositivo del 0.53 a 0.51. La recaudación total estimada es mayor y el número de recibos menor, lo que evidencia que la revisión catastral de 2014 todavía sigue incrementando los valores de los inmuebles sobre los que se aplica el gravamen para calcular el precio del recibo.

Según fuentes municipales, la previsión de ingresos en 2020 por la contribución urbana se sitúa en 6.961.943,78 euros, frente a los 6.520.434,11 que figuran en el Presupuesto de 2018. La diferencia es superior a los 400.000 euros, mientras que el padrón de recibos no se ha incrementado, sino que ha descendido de 33.541 a 32.675, es decir, 866 menos en dos años.

Desde Ravella aclaran que aunque la recaudación estimada roza los 7 millones de euros, las arcas municipales nunca recibirán esa cantidad debido a los impagos. Hay contribuyentes que abonarán el impuesto en ejercicios posteriores y otros que nunca llegarán a hacerlo, una situación que se repite cada año en los periodos voluntarios de pago.

Reducción progresiva

El socialista Alberto Varela empezó a reducir el tipo impositivo del IBI urbano desde su llegada a la Alcaldía, pasando del 0,60 en 2015 al 0,51 en 2019 (en 2020 se ha congelado el gravamen, quedándose en un 0,51). Fue un descenso progresivo a lo largo de su primer mandato con el objetivo de reducir la presión fiscal sobre los vilagarcianos. Pero el que los grupos de izquierdas denominan "catastrazo", solicitado por el gobierno municipal del PP en 2014, ha impedido que el recibo logre abaratarse.

Así lo demuestran los datos del Concello. En 2018 los vecinos y empresas de Vilagarcía pagaron una media de 194 euros de "urbana", resultado de dividir los 6,5 millones de euros estimados de recaudación entre los 33.541 recibos que conforman el padrón. Realizando este mismo cálculo con las cifras de 2017, el recibo medio se situaba en 189 euros, y en 2016, también en 189. Por tanto el IBI se encareció en dos años una media de 5 euros por contribuyente.

Y en el ejercicio actual el impuesto todavía ha subido más para el bolsillo de los ciudadanos: 19 euros, pasando el recibo medio de 194 euros en 2018 a 213 euros en 2020. El plazo para abonar la contribución permanecerá abierto hasta el 30 de octubre y para los pagos domiciliados el cargo en cuenta se efectuará el 2 de ese mes.

Además del IBI, el Concello congeló todos los impuestos y tasas municipales en 2020 (a excepción del agua, que se actualiza conforme al IPC para cumplir el contrato firmado con la concesionaria), siguiendo así la misma política que en años anteriores. De hecho según los cálculos del ejecutivo socialista, las arcas de la administración local dejaron de ingresar un millón de euros en cuatro años al renunciar a aumentar la presión fiscal sobre los ciudadanos.

Ayudas y bonificaciones

El Concello cuenta con distintas ayudas económicas para que las personas más necesitadas puedan costearse la "urbana". Por un lado, están las ayudas de emergencia social (AES), modalidad a la que se recurre cuando ni las exenciones ni las bonificaciones son posibles. Las ayudas pueden cubrir el 80% del importe del recibo hasta un máximo de 250 euros. Los beneficiarios deben cumplir unos requisitos económicos (las subvenciones se conceden en función del nivel de ingresos de la unidad familiar y se toma como referencia el IPREM), pero también de otro tipo: el inmueble que da origen al recibo debe ser la vivienda habitual de la unidad de convivencia y estar emplazada en el municipio de Vilagarcía. Además, el solicitante tiene que estar empadronado en ese domicilio y no puede poseer otra vivienda en propiedad.

Estas ayudas de emergencia para sufragar el IBI se solicitan una vez pagada la cuota y no hay establecido un plazo concreto.

En lo que respecta a las bonificaciones, deben solicitarse antes del 1 de enero del año en que surtan efecto y pueden variar desde un 5% hasta un 90%

Por último están las exenciones, es decir, los inmuebles que no pagan ni un euro de contribución. En Vilagarcía son 129 propiedades. A los casos recogidos en la ley estatal hay que sumar los de la normativa municipal: los bienes de naturaleza urbana con una base imponible inferior a a 601,01 euros y los rústicos de un mismo contribuyente que sumen valores por debajo de los 1.202,02 euros. Por razones de eficiencia y economía en la gestión recaudatoria, también quedan exentos de tributar los inmuebles rústicos con un recibo menor de 10 euros.

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