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La asociación vecinal de Vilaxoán, creada en 1976, corre el riesgo de desaparecer

Es la segunda más antigua de Galicia después de la de Teis (Vigo) - Solo una persona se interesó por ponerse al frente del colectivo y por tanto no pudo constituirse la gestora

Juan José Outes formalizó ayer su renuncia como presidente y la de toda la directiva.

Juan José Outes formalizó ayer su renuncia como presidente y la de toda la directiva. // Iñaki Abella

Actualmente no hay nadie al frente de la asociación de vecinos de Vilaxoán, la segunda más antigua de toda Galicia después de la de Teis (Vigo). La directiva encabezada por Juan José Outes formalizó ayer su dimisión en bloque en una asamblea muy poco concurrida (una veintena de personas) pero en la que no faltó la tensión ni la bronca. Además de la renuncia del anterior equipo, la orden del día recogía la constitución de una gestora para tomar las riendas del colectivo temporalmente, si bien solamente un hombre dio un paso al frente, un interés insuficiente que impidió crear la gestora.

Outes es firme en su decisión y asegura que desde ayer está totalmente desvinculado de la asociación. Aunque cuando anunció su dimisión (al día siguiente de la anterior asamblea, que había sido multitudinaria) la justificó en "motivos personales", ahora es más directo y asegura haberse marchado por "la falta de apoyo del pueblo y la desatención del Concello". "El Ayuntamiento dio voz a la plataforma, obviando a la asociación. Se reunió con ellos en la calle por temas distintos a Vázquez Leis y cometieron un error. El descontento en la directiva es generalizado", expresa el ya expresidente.

Alude al refranero popular diciendo que "hay gente que ni come ni deja comer", en alusión a la plataforma Vilaxoán Esperta, ya que ninguno de sus miembros se postuló en la asamblea de ayer para integrar la gestora que la asociación vecinal (nacida en 1976) necesita para no extinguirse.

Por su parte, miembros de Vilaxoán Esperta que acudieron a la reunión en calidad de vecinos se quejaban de que la documentación de la asociación no estaba correcta ni en condiciones, unos aspectos que Outes califica de "formalismos".

"La asociación tiene que estar legalmente inscrita en la Xunta. Les pedimos que presentaran lectura de actas, de cuentas, toda la documentación para crear la gestora ...", comenta uno de los asistentes.

Ante la falta de acuerdo y que el ambiente estaba caldeado, Outes y su equipo abandonaron la sala del centro sociocultural de O Preguntoiro, mientras que el resto de vecinos permaneció allí "para ver cómo reconducir esto". "Vamos a intentar hablar con la junta directiva de Teo Cardalda de 2004, que es la que consta en los estatutos renovados, para ver si vale la pena reactivar la asociación o no", anuncian.

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