La Guardia Civil evitó ayer la colisión contra las bateas de Cambados de un velero de bandera sueca a la deriva.

No había nadie a bordo, ya que sus tres tripulantes lo habían abandonado minutos antes en una balsa auxiliar, para ir a tierra firme.

Los agentes los localizaron y trasladaron al patrón hasta el velero para que se hiciese cargo del mismo, "sin que se produjesen mayores incidentes".