Los asistentes a la manifestaciones no olvidan que el Covid-19 sigue siendo un riesgo, pero entienden que ayer era necesario salir a la calle en defensa de los empleos de Thenaisie Provoté. Uno de ellos, Manuel Barral, asume el riesgo, "pero era primordial apoyar la manifestación". "Necesitamos que la conservera siga funcionando, porque es la vida del pueblo". Junto a él estaba Lourdes Vega, quien relativiza el riesgo de acudir a una manifestación en la que todo el mundo portaba mascarilla. "Le gente también va a los bares y a las playas".

Otra participante en la marcha, María del Carmen Campos afirma que no tuvo miedo al Covid-19. "Traemos todos mascarilla. En estos momentos no pienso en el coronavirus". Lo que ahora urge para ella es evitar el cierre de una fábrica que da sustento a más de un centenar de familias de O Grove.

Manuel Rodríguez, por su parte, admite que antes de participar en la marcha sí pensó en el riesgo de contagio, pero al final se decidió a salir, "porque hay que apoyar como sea", la causa de los trabajadores de la histórica conservera de Rons.