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Unas rebajas sin avalanchas y con colas en la calle

Los establecimientos ofrecen todo tipo de seguridad y medidas de higiene antes de entrar en busca de las gangas

Animación en Rey Daviña.

Animación en Rey Daviña. // Iñaki Abella

Los escenarios son muy distintos al recorrer una ciudad en la que todas las tiendas advierten de la limitación de aforo. En esta ocasión nadie, o casi nadie, contaba con avalanchas de clientes en el primer día de rebajas pues como se vio, el adelanto apenas influyó en los ánimos de las compras compulsivas de antaño.

Los comercios ofrecían imágenes muy distintas, pese a los llamativos carteles que ya imperan en calles como Rey Daviña, Arzobispo Lago o Castelao pues los comercios ofrecen atractivos descuentos en prendas para la presente estación.

Pero la clientela parece reacia, quizás en parte por las estrictas medidas de seguridad en los establecimientos frente al Covid-19, pues hasta en los probadores hay que extremar la higiene y las prendas deben guardar cuarentena una vez que alguien haya tratado de comprobar si le sirve la talla.

Con todo, en los comercios esperan enderezar la campaña con el fin de dar salida al stock que han custodiado durante toda la cuarentena y a la vez recuperar al menos una parte de la inversión que han realizado meses atrás.

Los comerciantes han demostrado una enorme disciplina a la hora de reabrir sus establecimientos, desde que comenzó la desescalada. Son muchas las tiendas en las que solo se admite uno o dos clientes y todas las que ofrecen hidrogel para acceder al interior, en una atención cada vez más personalizada y en la que el empleado adquiere una mayor relevancia a la hora de interactuar con el comprador.

Sin embargo, muchos comercios se han quedado atrás y ni siquiera se han sumado a la campaña de rebajas. En la milla de oro del comercio vilagarciano son cada vez más los locales que han decidido cerrar tras la crisis del coronavirus. Los carteles de se alquila, traspasa o vende se alternan en las calles con los de las rebajas del verano, una secuela que va a ser difícil de superar en los próximos meses a pesar de las medidas de apoyo que ha decretado el Gobierno, incluso con la ampliación de los Erte.

Los comerciantes consultados confían en mejorar las ventas durante este fin de semana y a comienzos de julio cuando ya comiencen las vacaciones oficiales para la mitad de la población y sobre todo para los jóvenes que han comenzado a recibir sus notas.

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