Aunque la oferta realizada ayer poco a nada aporta para garantizar el trabajo y la estabilidad de los bateeiros, que son los autorizados para recolectar la mejilla y los que tuvieron problemas para hacerlo a causa de la presión ejercida por los percebeiros, la conselleira Rosa Quintana confía en que sirva para apaciguar los ánimos.

"Esperamos que tanto los representantes del sector bateeiro como los de las cofradías acepten la propuesta", exclamó la titular de Mar al referirse a la idea de dar un mes más de plazo para recoger mejilla y recortar la zona de acción de los mejilloneros en 50 kilómetros. Su deseo es "que reine la paz y que los dos sectores puedan convivir como llevan haciendo toda la vida, respetando los derechos de ambos, porque Galicia no se entiende sin ninguno de ellos".

En la reunión mantenida ayer en la sede del Intecmar, en Vilagarcía, volvió a insistir en la necesidad de "atajar las discrepancias que se registran entre estos dos colectivos que coinciden en las zonas de trabajo -las rocas atlánticas-, conseguir una solución que satisfaga a todas las partes y, al mismo tiempo, favorecer la explotación responsable de percebe y de mejilla, dos recursos de gran importancia para Galicia".

Se trata, en definitiva, de "mejorar la gestión de la extracción de la mejilla y el percebe", para lo cual Mar cree fundamental el "contacto permanente" que mantiene con los dos sectores implicados y enfrentados.