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Un taxista vilagarciano crea una mampara plástica para la protección de sus clientes

Tarigente: "La actividad se reduce a dos o tres viajes por la mañana"

Artilugio instalado por Karim Tarigente en su taxi. // Iñaki Abella

Artilugio instalado por Karim Tarigente en su taxi. // Iñaki Abella

"Los clientes mayores agradecen la separación que he puesto en el interior del coche porque se sienten más seguros cuando les llevo al supermercado, a la farmacia o a una consulta médica", explica Karim Tarigente, delegado de una de las agrupaciones de taxistas de Vilagarcía.

Se trata de un artilugio confeccionado con plásticos transparentes "que les protege a ellos y a la vez a mí cuando solicitan los servicios de taxi".

El profesional del volante es uno de los cinco o seis que cada día se sitúa en Conde de Vallellano para prestar servicio durante estos días del estado de alarma. "Hay muy poco trabajo, las pérdidas superan el 80 por ciento", desde el confinamiento, pues sus carreras se circunscriben al centro de la ciudad.

Y aún así, son muy pocos los servicios. "Por la tarde nos podemos pasar cinco horas y media sin que llegue un cliente; no resulta rentable en absoluto".

En Vilagarcía son unos 40 taxistas los que tienen licencia y la mayor parte ha decidido aparcar sus vehículos tras la orden de confinamiento del pasado 14 de marzo. La situación de estos trabajadores se puede agravar desde hoy por el endurecimiento de las medidas de confinamiento que solo permiten salir a los trabajadores de servicios esenciales.

Por eso los que se animaron a continuar con la actividad reconocen que por la mañana es cuando les contratan más viajes. "En horario matinal hacemos dos o tres recorridos y por la noche solo funciona el servicio de Radio Taxi 24 horas aunque apenas recibe llamadas".

Karim Tarigente considera que su actividad debe continuar operativa, tanto para el público en general, como para asistir al personal médico que precise realizar algún desplazamiento. El artilugio que instaló en su vehículo sirve como protección aunque pueda parecer chabacano. En el caso de que tenga que auxiliar a alguien infectado, el aislamiento será una garantía a mayores y los sanitarios contarán con una protección a mayores.

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