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Faro de Vigo

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Adro Vello quiere brillar en el Xacobeo

O Grove trata de revalorizar el yacimiento arqueológico de San Vicente

Excavaciones realizadas hace tres años por las Universidades de Vigo y Santiago en la fábrica de salazón del yacimiento.

El Concello de O Grove quiere implicar a la Diputación de Pontevedra, la Xunta, Universidades y cuantas instituciones u organismos sea necesario para dar continuidad a las excavaciones arqueológicas en el yacimiento de Adro Vello.

Se trata de una tarea pendiente desde los años ochenta, aunque se hizo una pequeña prospección en 2017, a cargo de las Universidades de Vigo y Santiago, dentro de un proyecto de investigación sobre la industria salazonera de Galicia.

Esa vieja aspiración que ahora resurge de sus cenizas, en el sentido de seguir excavando y proceder a la musealización de Adro Vello, se dirige a recuperar las joyas patrimoniales, históricas y culturales que siguen enterradas en este espacio situado en la playa de O Carreiro, en la parroquia de San Vicente de O Grove.

Los expertos insisten en que lo mejor está aún por descubrir, enterrado por el paso del tiempo, una carretera e incluso una vivienda unifamiliar.

De ahí que desde el gobierno de José Cacabelos se pretenda ahora reverdecer la idea de ampliar las excavaciones dirigidas hace cuatro décadas por el profesor Carro, o al menos valorizar el trabajo ya efectuado entonces, para convertir Adro Vello en uno de los símbolos destacados del Xacobeo 2021.

Ya se dijo que la moneda encontrada en ese lugar en la que aparece reflejada la barca apostólica será uno de los símbolos de ese Año Santo. Pero tal elemento, reacuñado por la Fundación da Ruta Xacobea do Mar de Arousa e Ulla es solo una parte de la promoción que se busca desde O Grove para este emblemático lugar, saqueado y devaluado desde hace décadas a causa de la inconcreción del plan museístico tantas veces prometido.

A pesar de ello, nadie duda de la importancia de este claro ejemplo del clásico castro emplazado en punta costera y dotado de buenas defensas naturales; un yacimiento situado bajo un montículo arenoso que mide unos 170 metros de longitud por 19 metros de ancho sobre el que existen numerosas referencias bibliográficas pertenecientes a varios autores y diferentes épocas.

Desde el siglo III

Es así cómo se deja constancia para la historia de que en este lugar tan necesitado de inversión existió un villa romana entre los siglos III a IV después de Cristo, así como una serie de construcciones asociadas entre las que destacan unos tanques de salazón y una necrópolis de inhumación que se compone, básicamente, de fosas de arena con lajas de piedra.

También cuenta con sepulcros, empleados desde el siglo V hasta la primera mitad del XVIII, y los restos de una iglesia, posiblemente construida en el VII y en uso hasta 1771.

Siete capas de esqueletos

El hecho de que el cementerio pudiera haber funcionado durante trece siglos explica la localización de esqueletos humanos superpuestos -unos encima de otros- hasta alcanzar más de siete capas.

Adro Vello dispone, asimismo, de "una fortificación con restos de la cimentación de una torre y los muros asociados".

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