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Faro de Vigo

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Pescanova Biomarine, la nueva imagen de Ardia

Los viejos galpones de la piscifactoría de O Grove dejaron sitio a un edificio modernista

Foto tomada ayer que muestra los cambios introducidos en la misma piscifactoría para crear Pescanova Biomarine Center. // Muñiz

Poco o nada tienen que ver las viejas instalaciones de Insuíña con el edificio que se construye en la actualidad para albergar al que será uno de los centros de I+D+i más avanzados de Europa en materia de acuicultura.

Sucede en Ardia, el barrio situado justo a la entrada de O Grove, donde los obsoletos tanques y galpones de aquella piscifactoría tan popular conocida como Insuíña, destacada a nivel nacional desde que en 1984 inició la cría y engorde de rodaballo, dejaron sitio a un inmueble de aspecto mucho más modernista que se conoce ya como Pescanova Biomarine Center.

La imagen del lugar ha cambiado por completo desde que se pusieron en marcha estas obras, basadas en una licencia aprobada con fecha de 4 de diciembre de 2017 que, inicialmente, marcaba un plazo de ejecución de 24 meses, el cual se superó con creces debido a los problemas iniciales para obtener todos los permisos necesarios.

Y más que cambiará el aspecto del lugar en las próximas semanas y meses, cuando se completen los trabajos, se den los últimos retoques al nuevo edificio y se introduzcan las pertinentes labores de embellecimiento del entorno.

A la espera de que llegue el momento, a estas alturas ya es posible hacerse una idea del aspecto que tendrá finalmente este centro de investigación y desarrollo puntero en España. Eso sí, siempre a expensas de lo que pueda suceder a medio y largo plazo con el nuevo Reglamento General de la Ley de Costas que promulga el Estado central y que tanto parece amenazar a este tipo de industrias.

No hay que olvidar que depuradoras, cocederos y conserveras dicen ver amenazado su futuro a causa, precisamente, de ese nuevo articulado, de ahí que sus portavoces señalaran en más de una ocasión que el mismo amenaza también a las instalaciones de Pescanova Biomarine Center.

A la espera de acontecimientos, lo único cierto es que a estas alturas prácticamente se ha completado la inversión de 4,5 millones de euros prevista para hacer realidad este centro que "posicionará a Galicia en la vanguardia de la I+D mundial en acuicultura".

En el mismo, donde se crearán medio centenar de puestos de trabajo, está previsto generar una facturación anual de más de dos millones de euros. Y se hará, explican en la industria, "apostando por la mejora del cultivo de las especies actuales, como rodaballo, langostino y tilapia", pero también a partir de la investigación con otras nuevas "en un marco de sostenibilidad y apoyándonos en las herramientas del entorno, como la industria 4.0 (robótica, inteligencia artificial y big data) y el medio ambiente".

Al igual que es intención de Pescanova Biomarine Center "utilizar nuevas tecnologías en las vacunadoras de peces y aplicar nuevos procedimientos de control y diagnóstico de patologías". Sin dejar de lado "el desarrollo de nuevas presentaciones, la expansión a nuevos mercados y la preservación medioambiental a través de planes de valorización de residuos".

En su primer año en funcionamiento está previsto producir 60.000 alevines de rodaballo, unas 49 toneladas, y 30 toneladas de lenguado.

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