El municipio de Sanxenxo destaca por ser uno de los pocos de Galicia con una normativa específica sobre contaminación acústica. Pontevedra fue de los pioneros en esta materia, y aprobó la suya en 2000, datando la de Vigo de 2008. La sanxenxina, por su parte, es de 2017.

Sanxenxo sí lleva a cabo labores de inspección y vigilancia periódica de ruidos, y de hecho en el periodo analizado por el Consello de Contas de Galicia se tramitó un expediente sancionador. El resultado fue la imposición de una multa de 2.000 euros al infractor. Eso sí, no estableció desde la administración medidas correctoras contra este tipo de contaminación.

Sanxenxo destaca asimismo por ser la única localidad auditada que dice cumplir la ley de 2011, que obliga a hacer un informe anual sobre producción y gestión de residuos. Su gasto en esta materia rondó el millón y medio de euros, con un gasto por habitante de 90 euros, unos 10 más que la media española.

En lo que respecta a la contaminación atmosférica, Sanxenxo tiene su planeamiento urbanístico adaptado a la ley de 2007 sobre protección de la atmósfera, y si bien no realiza inspecciones periódicas ni constan medidas para mejorar la calidad del aire, comprueba que los emprendedores cumplen la legislación en dicha materia cuando solicitan la licencia de actividad, realizan una comunicación previa o entregan una declaración responsable de actividad. Finalmente, Sanxenxo sí puso en marcha medidas correctoras contra la contaminación lumínica.

El gasto en medio ambiente, parques y jardines se aproxima al millón de euros.