-¿Qué supone la vuelta del Atlantic Fest a Vilagarcía?

-La verdad es que estamos muy contentos con volver y muy agradecidos por el trato en los dos concellos. Vamos a intentar trabajar mucho la producción porque es un espacio nuevo y, sobre todo, porque es un recinto donde se puede crecer. A Concha es un lugar muy bueno, si bien no queremos pasar de las 6.000/7.000 personas en el festival.

-¿Cuáles son las ventajas del traslado?

-Logísticamente, Vilagarcía tiene potencial para venderse muy bien porque no deja de ser la capital de O Salnés. Puedes hacer actividades en el pueblo porque tienes dos auditorios y queremos ir creciendo poco a poco. Somos muy autocríticos y escuchamos mucho a la gente y sus necesidades. Siempre hay quejas con los baños, las colas... Todos piden comodidad y en eso estábamos muy limitados en A Illa.

-Llegan a un lugar con muchos más eventos musicales de calado, ¿es el escenario ideal para seguir creciendo?

-Creo que todo eso es positivo para el festival. Cada festival tiene su identidad y su público y todo se retroalimenta. Nosotros traemos cabezas de cartel, pero reforzamos mucho la escena gallega y también la música emergente. El ejemplo fue tener a Rosalía en A Illa y que se convirtió en un fenómeno meteórico. Los festivales se complementan. Revenidas va dirigido a otro nicho de público al igual que el Vilablues, el Clasclás, el Curtas o el Achégate ao Salón que ya trajo a artistas muy buenos. Creo que se están haciendo las cosas bien el concello a la hora de diversificar y llegar al mayor número posible de personas.

- Una de las razones de la singularidad del festival era su fusión con la naturaleza, las playas e incluso con la idiosincrasia de A Illa. ¿Se podrá seguir esa línea en Vilagarcía?

-Vamos a seguir esa línea. Aquí hay patrimonio para dar a conocer Vilagarcía y que la gente, como en A Illa, vuelva otros fines de semana del año. Queremos aprovechar y dar a conocer todo el potencial que tiene Vilagarcía.