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Los jubilados están dispuestos a irse a la Casa da Xuventude pero con condiciones

Este edificio es una de las posibilidades - A los pensionistas la planta baja les resulta escasa y consideran necesaria la dotación de un ascensor porque los baños están arriba

Los pensionistas intentaron sin éxito permanecer en el local de la Casa del Mar. // Noé Parga

Los pensionistas intentaron sin éxito permanecer en el local de la Casa del Mar. // Noé Parga

La Casa da Xuventude sí, pero con condiciones. Los jubilados de la Casa del Mar de Vilagarcía ven con buenos ojos la opción planteada por la Xunta para reubicarlos en este céntrico edificio situado junto a la gasolinera de San Roque, siempre y cuando se realicen determinadas actuaciones para permitir el acomodo de los mayores.

El presidente del club, José Cao, valora positivamente que la ubicación sea muy céntrica pero considera que la planta baja "se nos queda pequeña". Además, ve necesaria la dotación de un ascensor al edificio para que los pensionistas puedan ir a los aseos, situados en la planta de arriba.

"Nosotros se trata de vestir un santo para desvestir otro. No queremos que los jóvenes que utilizan la Casa da Xuventude se queden desamparados. No sabemos si la intención de la Xunta es que estemos todos allí o que los chavales tengan las actividades en otra ubicación", comenta el representante de la asociación de jubilados.

Este mes de octubre él y el vicepresidente del colectivo visitaron la Casa da Xuventude para conocer las instalaciones. "También nos la tendrían que abrir los fines de semana para poder leer la prensa y organizar el baile como solíamos hacer en la Casa del Mar" , dice Cao.

El lunes de esta misma semana el presidente del club se puso en contacto con el director xeral de Inclusión Social, Arturo Parrado, para interesarse por las gestiones sobre la reubicación de los pensionistas, que fueron desalojados hace año y medio del local que llevaban ocupando varias décadas en la Casa del Mar, en la avenida de A Mariña.

Cao es consciente de que no encontrarán un inmueble igual (180 metros cuadrados, con varios baños, aparcamiento y jardín), pero está convencido de que "la Xunta tiene la obligación de buscarnos un local; lo necesitamos con urgencia". "Al Concello no le podemos exigir nada porque no es su competencia, pero si nos facilita algo, bienvenido sea. Tania García dijo que colaboraría para que tuviéramos un local, pero la responsabilidad es de la Xunta", reflexiona el portavoz de los jubilados.

Cuando hace buen tiempo, los mayores que antes pasaban las tardes en el centro social de la Casa del Mar ocupan los bancos de las calles peatonales del centro de Vilagarcía, como Castelao, la Plaza de Galicia, de Independencia o Rey Daviña, pero en días de lluvia "están en casa". José Cao advierte de que dentro del colectivo hay personas con "pocas defensas económicas que no pueden ir todos los días a una cafetería".

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