Las carpas de la romería de San Simón se quedaron pequeñas para acoger la gran cantidad de público que tanto a mediodía como a la hora de la cena se dieron cita para degustar exquisitas raciones de pulpo y probar el vino nuevo de Barrantes tras su primera fermentación.El buen tiempo, con casi 20 grados centígrados a mediodía, animó el día grande por lo que también la misa de campaña y la procesión fueron más multitudinarias que de costumbre.

Fueron tres días de fiesta en los que no faltó de nada, desde los tradicionales puestos de rosquillas o quesos del país, a atracciones, fuegos de lucería y grandes orquestas que animaron las verbenas.

Los asistentes agradecieron la apertura de aparcamientos que evitaron atascos y mejoraron la seguridad en el entorno de la PO-549.