Después de que hace días fuera impulsada una campaña de recogida de firmas para presionar al Concello de O Grove y lograr la protección de los gatos callejeros, un grupo de vecinos de la localidad ha decidido unirse para formar una asociación protectora de estos animales.

Se denomina "O Jato Meco", y se presenta como un colectivo "constituido con la finalidad de intentar ayudar y proporcionar una vida mejor a los gatos callejeros de O Grove".

Sus impulsores dicen que "nadie hace nada ante situaciones penosas de abandono animal" y que se promueven iniciativas "de forma descoordinada", por lo que han tomado la decisión de crear esta asociación para, a través de ella, "intentar proporcionarles una vida mejor y minimizar los abandonos de felinos en nuestro pueblo".

Se marcan como objetivo, a corto plazo, "castrar las colonias existentes en O Grove", por lo que apelan a la colaboración ciudadana para que indique dónde pueden estar asentadas.

Tal y como muestran a través de las redes sociales, ya han empezado a trabajar en este sentido, mostrando casos puntuales como el de "Blanqui", un gato recogido en una colonia integrada por una veintena de ejemplares "buenísimo y muy acostumbrado al trato humano, pero del que alguien se cansó dejándolo abandonado en la calle".

Parece que "una voluntaria de 'Difusión Felina Pontevedra' lo vio y no pudo evitar llenarse de pena al ver al animalillo sufriendo, por lo que nos pidió ayuda".

Desde la Asociación O Jato Meco señalan que cogieron a "Blanqui" e intentaron sanarlo, pero "tenía una enfermedad que había invadido su cuerpo y solo pudimos estar con él hasta el final y evitar que sufriera".

Esto lleva al citado colectivo a lanzar una reflexión: "Antes de abandonar a vuestro gato pensad en la vida que le espera".

Más recientemente la asociación explicó que "después de hacer una visita al veterinario" procedieron a soltar en su colonia a "Blacky" y a "Estrella", dos gatos recogidos también en la calle para ser desparasitados y esterilizados.

Con este trabajo, y aportando datos sobre los gatos encontrados, tratan también de encontrarles un hogar de acogida. Es solo una parte de su trabajo, en el que tiene cabida, igualmente, una labor divulgativa tendente a concienciar a la sociedad meca.

A modo de ejemplo, la asociación editó un cartel en el que explica que un gato callejero "no es una amenaza" y que incluso puede mantener la calles "limpias de insectos y roedores", lógicamente si las colonias se mantienen en buenas condiciones.

De igual manera, explican que los voluntarios alimentan a estos animales "de forma limpia y responsable, evitando la suciedad y las molestias".

Añaden que si un gato tiene una marca en su oreja "es porque está esterilizado", garantizando así que está sano y evitando una sobrepoblación de la especie.

Recogida de firmas

En cuanto a la campaña de recogida de firmas antes aludida, hay que apuntar que son ya cerca de seiscientas. De este modo se pide "que se creen o actualicen colonias controladas de gatos callejeros", convirtiendo al Ayuntamiento de O Grove en "una ciudad modelo, amiga de los animales, donde los gatos urbanos estén sanos y compartan espacio con los ciudadanos de manera positiva".

Se pide, asimismo, que "las personas que cuidan y respetan a estos animales y se preocupan por su alimentación y salud", como pueden ser los integrantes de O Jato Meco, "no sean perseguidas, sino que se les reconozca su labor, la cual debería realizar el Ayuntamiento en lugar de particulares, de manera altruista".

Captura, esterilización y suelta

Apuestan así por la "captura, esterilización y suelta" posterior de los felinos "para que dejen de malvivir por nuestras calles" y que los ciudadanos puedan "valorar la fauna urbana".

Los impulsores de esta regulación de los gatos en O Grove defienden "colonias controladas, formadas por gatos que conviven en un espacio urbano o rural y que son alimentados, esterilizados y tienen una serie de cuidados necesarios para asegurar el bienestar de todos, tanto felinos como humanos".

Para controlar esas colonias "es necesario el procedimiento C.E.S: Capturar-Esterilizar-Soltar; considerado el único método que eficaz para regular el crecimiento de la población de gatos callejeros". Implica "atrapar a todos o a la mayoría de los gatos de una colonia, marcarlos con un corte en la oreja para identificarlos como gatos esterilizados y aportarles alimento, refugio y supervisión".