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Vilaxoán descubre sus orígenes

El "roteiro" turístico organizado por Revenidas se fija en el pasado marinero

Participantes en el primer roteiro de Vilaxoán, en dos puntos emblemáticos de la localidad vilagarciana. // Noé Parga

Unas cincuenta personas participaron ayer en el primer "roteiro" turístico por Vilaxoán en un paseo que en absoluto defraudó a los asistentes que disfrutaron de los rincones más emblemáticos que permanecen a la vista y de los recuerdos de vecinos que añoran desde el urbanismo de las "casas con patines", las antiguas salgadeiras y conserveras o que se arrepienten de haber permitido los rellenos en el mar.

Fue un recorrido con un claro interés turístico pero con un tanto de amargor nostálgico, un sentimiento que reconocía ayer el director de Revenidas, Xoán Quintáns, quien aludía a esa lenta aunque inexorable decadencia de una localidad que pierde vecinos y en la que un buen número de casas tradicionales se encuentran hoy cerradas.

Los "excursionistas" salieron a mediodía de la playa de O Preguntoiro en un recorrido musicado por el polifacético Xurxo Souto y por Carlos Rey de Os Terribles, que fueron coreados por algunos vecinos de la localidad que no quisieron perder la visita guiada y que a la vez estaban dispuestos a cantar con ellos, porque eso es lo suyo.

Y en esas dos horas de "andaina" tuvieron la oportunidad de parar en la antigua fábrica de salazón, edificio que hoy alberga el restaurante "As Eiras", para ir luego a la plaza que preside la estatua de uno de los personajes más importantes de la localidad, el campeón nacional de boxeo "Pantera Rodríguez".

Se contaron anécdotas de todo tipo antes de visitar la que fue Casa del Concello de Vilaxoán y luego se acudió a la plaza do Campo en donde permanece instalada la monumental fuente que en su día se trasladó desde la plaza de Galicia en agradecimiento a la fusión de los tres concellos que hoy forman Vilagarcía, firmado en el año 1913, hace más de un siglo.

De allí, la comitiva se dirigió al pazo de Pardiñas del siglo XV, un edificio espectacular a orillas de la playa, y algo más tarde al de Sobrán, ambos en manos de particulares por lo que los vecinos pretenden que sean declarados algún dia Bien de Interés Cultural (BIC) para poder visitarlos más en conciencia.

La espectacular iglesia románica de Sobrán o el lavadero deslucido por sus aguas estancadas sin olvidar la centenaria Cofradía, fueron otros puntos obligados del recorrido al pueblo.

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