El Náutico volvió a desmarcarse del resto de locales de música en directo a nivel nacional. La presencia sobre su escenario de Vetusta Morla se convirtió en la sorpresa con la que Miguel de la Cierva quiso agasajar a un grupo de invitados, y a aquellos hábiles que compraron su entrada, para celebrar la salida a la luz de "El Náutico: El refugio de los músicos".

Se trata de una serie documental realizada por Esmerarte que desde ayer se puede encontrar en la plataforma Atresmedia y en la que varios de los artistas habituales del local grovense hablan de sus experiencias en el incomparable marco de la playa de A Barrosa. Xoel López, Iván Ferreiro o Coque Malla son solo algunos de los que ayudan a explicar el placer que les produce la atmósfera estival de un escenario único.

Ayer fue el turno para una banda que actualmente llena estadios. Álvaro B. Baglietto, David García "el Indio", Guillermo Galván, Jorge González, Juan Manuel Latorre y Juan Pedro Martí "Pucho" son los seis componentes de Vetusta Morla que ayer se subieron sin querer hacer mucho ruido al escenario de San Vicente. Fue una actuación que pretendió ser casi inadvertida, a la que se accedía por selecta invitación o a través de una compra misteriosa para el llamado "Concierto sorpresa" a través de internet. No se quiso levantar mucha polvareda, pero solo se consiguió a medias.

El rumor de la presencia de la banda madrileña fue propagándose a lo largo del día. Ello fue generando expectación y la playa de A Barrosa pronto empezó a adquirir más presencia de la habitual, sabedores que desde las inmediaciones del local también se podría escuchar perfectamente la voz de "Pucho". Incluso también fueron muchos los que se fueron sumando una vez los acordes de Vetusta Morla fueron completando su efecto llamada. Finalmente más de 600 personas en el interior del local disfrutaron de la velada.

La presencia de los madrileños en O Grove fue el testimonio perfecto para acreditar la importancia del Náutico San Vicente a nivel nacional. Entre los privilegiados que ayer pudieron seguir el concierto también estaban algunos rostros famosos como Carlos Tarque o Depedro. Una sorpresa que Miguel de la Cierva quiso brindar para celebrar un día muy especial como creador de un lugar tan vanagloriado por los muchos que lo han disfrutado desde encima y debajo de su escenario.

Y por supuesto, Vetusta no decepcionó. Sus himnos fueron cantados a voz en grito por sus admiradores. Casi como un entrenamiento previo a lo que sucederá mañana en el parque de Castrelos donde darán uno de los muchos conciertos de su gira estival.

Casi en la intimidad, también los madrileños demostraron ayer en O Grove que no olvidan sus inicios en locales pequeños ahora que son cabeza de cartel en muchos festivales multitudinarios. Una delicatessen que muchos lamentarán haberse perdido.