Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Greenpeace en Galicia: A Illa despide a toda vela al Rainbow Warrior

La cosmopolita tripulación de Greenpeace conoció el pueblo, comió paella y hasta escondió pistas a los niños

Embarcaciones tradicionales despidieron al buque insignia de Greenpeace en su salida de A Illa, rumbo a Francia. // Noé Parga

Embarcaciones tradicionales despidieron al buque insignia de Greenpeace en su salida de A Illa, rumbo a Francia. // Noé Parga

El buque insignia de Greenpeace ya navega rumbo a La Rochelle (Francia). El Rainbow Warrior III se despidió ayer de la ría de Arousa tras una exitosa estancia de cinco días, cuatro de ellos en Vilagarcía (con la visita de más de 5.000 personas) y el último en A Illa, coincidiendo con las jornadas sobre transición energética que organiza el Transition Team liderado por la concejala Gabriele Von Hundelshausen.

11

A Illa despide a toda vela al Rainbow Warrior de Greenpeace

La complicidad entre el pueblo isleño y la cosmopolita tripulación del velero (formada por 17 personas de 15 nacionalidades distintas) fue mutua desde el minuto uno. Pasaban las nueve de la mañana cuando el Guerrero del Arco Iris fondeaba frente al pequeño municipio. Los ecologistas arribaron al muelle de O Xufre en lanchas neumáticas y allí fueron recibidos por el alcalde, Carlos Iglesias, y representantes de colectivos locales.

Acto seguido enseñaron el paraíso en el que viven al capitán, Pep Barbal, y a toda su tripulación, quienes pudieron conocer el compostero comunitario (A Illa fue pionero en este sistema natural de reciclaje) y el Museo da Conserva.

Después se desplazaron a la casa consistorial, donde la delegación anfitriona y la visitante se intercambiaron distintos obsequios. Los miembros de Greenpeace se llevaron una guía de la fauna y flora del parque natural de O Carreirón y también unas camisetas. El gobierno local, por su parte, recibió un libro y una bandera de la organización ecologista.

Después de una pequeña visita por el pueblo, la actividad continuó en el paseo marítimo, donde se cocinó una paella para que almorzasen los tripulantes del Rainbow Warrior. Allí mismo, en ese escenario a pie de mar, se expusieron un coche y una moto eléctrica, cerveza artesana local, los medidores de calidad de aire que la Concejalía de Medio Ambiente quiere instalar en A Illa y también distintas cooperativas exhibieron sus propósitos en materia energética.

Uno de los momentos más divertidos lo protagonizaron los niños de las actividades de la Fundación de Deportes, que debían buscar unas piezas para conformar un puzzle (con la imagen del velero de Greenpeace). La última pista la tenía escondida el capitán, Pep Barbal.

Y como colofón a la visita, una decena de embarcaciones tradicionales y también bateeiros acompañaron por aguas arousanas al Rainbow Warrior, desplegando una pancarta contra la Mina de Touro. Como había muy poco viento, el velero tuvo que navegar a motor.

Compartir el artículo

stats