Una de las imágenes más feas de las pasadas ediciones de la Festa do Albariño es la de docenas de kilos de basura de todo tipo que quedan flotando en orillamar. El hecho de que algunos de los puntos calientes de la fiesta estén muy próximos al litoral, provoca que mucha gente arroje al agua todo tipo de residuos, pero principalmente envases y botellas, tanto de plástico como de cristal. El problema es especialmente acusado en la Ribeira de Fefiñáns o frente al llamado "Paseo de las palmeras".

La alcaldesa, Fátima Abal, ha anunciado una medida para combatir en la medida de lo posible el problema, y que consiste en la instalación de una gran barrera anticontaminación en la Ribeira de Fefiñáns. La regidora, que tiene las competencias en Medio Ambiente, sostiene que el objetivo de la barrera es tener confinada la basura en la zona más próxima a tierra, lo que evitará que acabe siendo arrastrada por las corrientes a otros puntos de la costa. De ese modo, la eventual contaminación del agua o los bancos marisqueros será menor. Con esta barrera anticontaminación, se facilitará también la recogida al finalizar la fiesta.