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Las Farsas desenfundan sus espadas en Carril

El tradicional baile reunió a una gran multitud en la tarde del Día de Galicia

Los participantes niños y adultos antes de la procesión. // Iñaki Abella

Los participantes niños y adultos antes de la procesión. // Iñaki Abella

Como es habitual en el día del Apóstol, el tradicional baile de las espadas de Carril inundó las calles de la localidad costera de alegría, música y religión. La Farsa, formada por más de 50 bailarines, equipados con las clásicas camisas y pantalones blancos, así como de pañoletas rojas o amarillas, rindieron homenaje al Apóstol Santiago en una procesión que partió de la iglesia cuando todavía no habían llegado las 19.30 horas, con unos minutos de antelación. En ese momento, la figura del santo salió del templo y la banda de música lo recibió haciendo sonar los acordes del himno nacional. Justo después, se celebró el primer baile.

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Las Farsas desenfundaron sus espadas

La farsa de las espadas rinde tributo a la imagen de Santiago Apóstol en Carril. // Iñaki Abella

Ante la multitud de vecinos y turistas que se acercaron a ver el espectáculo, los danzantes, que eran más de 50 y entre los que se incluían niños y adultos de todas las edades, interpretaron su primer baile. Acompañados por el grupo de gaiteiros carrilexos Airiños do Carril y haciendo sonar sus castañuelas, levantaron los aplausos de todo el público que se había acercado al atrio de la iglesia. Como apunte emotivo, el líder de los bailarines posó las tres espadas sobre el suelo para que, tanto el actual como el antiguo sacerdote de la localidad, también ejecutaran unos pasos de baile en homenaje al Apóstol.

Una vez terminado el primer baile, comenzó la procesión. El paso lo abrían los "cabezudos", seguidos de los bailarines y todos los músicos, entre los que se incluían tanto los gaiteiros como la banda de música. A lo largo del recorrido, que empezó en la iglesia y tuvo su punto principal en la avenida de A Mariña, se interpretaron los bailes hasta en cinco ocasiones para que todo el mundo pudiera observarlos con claridad, debido que el gran número de gente presente no permitía una correcta visión en la mayoría de ocasiones. Como novedad de este año y ante las obras que se están realizando en la calle Cervantes, las Farsas ejecutaron el segundo baile en la cuesta de la rúa Nova, cambiando el recorrido tradicional y suponiendo una dificultad añadida a las danzas.

Este baile con espadas, que data de 1666 y que es un clásico del verano de la comarca, pudo ejecutarse, por suerte, en el día señalado. Tanto las previsiones meteorológicas como las lluvias que cayeron en la mañana de ayer no invitaban al optimismo, pero en el momento de la procesión salió el sol y permitió disfrutar de una tarde perfecta a bailarines, fieles y público en general.

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