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Caos en la sanidad durante el verano

Denuncian la rotación de médicos en los PACs y que se les obliga a encadenar varios turnos

El ambulatorio de San Roque queda cubierto con solo dos facultativos para atender una baja en el centro de salud de Cambados -Los afectados aseguran que les llaman para cubrir vacantes "de un momento a otro"

Centro de salud de San Roque, en Vilagarcía de Arousa. // Iñaki Abella

Centro de salud de San Roque, en Vilagarcía de Arousa. // Iñaki Abella

La planificación de médicos en los puntos de atención continuada (PACs) ha vuelto a fallar de forma estrepitosa en O Salnés con problemas en Vilagarcía, Cambados, Caldas de Reis e incluso ramificaciones en el ambulatorio de A Parda a los que se obliga a rotar por "necesidades de servicio".

El desbarajuste que denuncia el personal surge por cambios de turnos intempestivos con el fin de suplir carencias de última hora que causan trastornos tan relevantes como que un facultativo de Cambados tenga que realizar tres turnos sucesivos, sin descanso, porque su compañero fue asignado a otra consulta para cubrir un descanso o una baja.

La situación no es nueva pues se viene repitiendo durante todo el verano, especialmente los domingos y festivos, y afecta particularmente a los médicos de los PAC y también a los de cabecera en los meses de verano cuando una parte importante de la plantilla disfruta de las vacaciones anuales.

Los afectados creen que el problema se arrastrará durante todo el verano, pues la programación de descansos está cerrada y no hay más médicos a los que recurrir.

En Vilagarcía ayer quedaron, por la mañana, solo dos profesionales de los tres que tiene asignados, pues uno debería quedar de retén o refuerzo para el caso de una emergencia que, por suerte, no se produjo. Ese facultativo de apoyo recibió la orden de cubrir el centro médico de Cambados, en el que se había generado un descubierto de personal.

Y el día anterior había ocurrido otro tanto de lo mismo en Pontevedra que tuvo que prescindir de uno de los asignados al turno de noche para que atendiera a pacientes de Baltar, en Portonovo, pese a que la capital se encuentra en plenas fiestas del Santiaguiño do Burgo y, por lo tanto, con mucha mayor afluencia de personas en la calle.

Fuentes del colectivo critican los modos en que se produce el reparto de funciones, especialmente a última hora y con el criterio legal de "necesidades de servicio" para justificar el turno.

Este fue uno de los motivos fundamentales de la huelga que durante más de 200 días mantuvieron los médicos de la provincia, una movilización cuya repercusión fue casi imperceptible para la ciudadanía porque Sanidade aplicó unos servicios mínimos que limitaban este derecho pues en muchos centros eran del cien por cien.

Con todo, después de tantos meses de protestas se llegó a un principio de acuerdo en el que, por lo menos, los médicos que cubren esas inesperadas guardias tienen el derecho a percibir en la nómina las horas trabajadas a mayores en dichos turnos. "Ni siquiera las pagan como horas extraordinarias, se lamentan, pero por lo menos supone un cierto reconocimiento al trabajo realizado a mayores", exponen.

"Los trabajadors de los PACs saben donde y cuando comienzan la guardia, pero nunca cuando la terminan" e insisten en el ejemplo de que el miércoles pasado "un médico empezó su guardia a las 17 horas en A Parda y finalizó ayer en Baltar a las ocho de la mañana; y, hoy, una profesional de Cambados tenía turno de ocho de la mañana a las tres de la tarde y primero le dijeron que tendría que acabar a las diez de la noche y, poco después, que su función se prolongaba a las ocho de la mañana siguiente", ejemplifican.

A la vez ponen de relieve que se trata de una orden que procede del jefe de guardia, si bien la afectada aceptó la propuesta "de forma voluntaria". A cambio, explican fuentes del personal, "le anularon la siguiente guardia ordinaria que le correspondía ayer, entre las 15 y las 22 horas", es decir apenas ocho horas después de su último turno.

Aseguran que existen otros casos igual de inauditos como la suspensión de fines de semana que habían sido autorizados con anterioridad. "Sucedió hace unos días cuando anularon el permiso a una médica que había contratado habitación en una casa rural para irse de descanso con su familia el único fin de semana libre que le correspondía en el mes", reprochan. Ponen de manifiesto que todos los trabajadores tienen derecho a disfrutar al menos de un fin de semana completo cada mes, incluido un sábado y un domingo.

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