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Ramón Abal asegura que Somos le vetó y que nadie le ofreció entrar en el gobierno

Reconoce que mantuvo una reunión con la alcaldesa Fátima Abal "de diez minutos" sin abordar la reedición del cuatripartito

Abal, de pie, con sus excompañeros del cuatripartito. // Iñaki Abella

Abal, de pie, con sus excompañeros del cuatripartito. // Iñaki Abella

El concejal de Cambados Pode, José Ramón Abal niega que la alcaldesa Fátima Abal le haya ofrecido participar en el gobierno de Cambados, lo que significaría reeditar el cuatripartito tras las elecciones del 26 de mayo.

Admite que tras los comicios mantuvo una conversación "de unos diez minutos" con la regidora y que esta le habló de la posibilidad de encomendarle el área de Enoturismo y ser vocal de Acevin, Recevin y Consello do Viño, lo que implicaría carecer de competencias en todas las demás concejalías que dirigía hasta ahora.

Pero el edil de Pode entiende que se trató solo de una forma de despacharle pues ya era conocedora del "veto de Cordal" quien, asegura, condicionó el apoyo de Somos a la investidura a la creación del primer tripartito exclusivo de izquierdas en el Concello de Cambados.

"Es, por tanto, falso que Fátima Abal me pudiera ofrecer ninguna competencia en el nuevo gobierno y también que me haya autoexcluido del mismo porque en ningún momento me ofrecieron tal posibilidad que, está claro, estaría dispuesto a valorar", afirma con rotundidad. En este escenario, Ramón Abal señala que su papel, ahora, es en la oposición que pretendo que sea "moderada y constructiva por el bien de Cambados".

Con todo, no deja escapar la ocasión de criticar el comportamiento de la izquierda porque ha demostrado que "no es nada agradecida" con el apoyo que se le prestó durante los cuatro últimos años.

Reconoce que el mandato fue bastante convulso y que en 2017 llegó a tener posibilidades de convertirse en alcalde de Cambados con un pacto con el Partido Popular, "pero querían tener todas las atribuciones", lo que supondría que Abal sería simplemente un hombre de paja al servicio del PP.

Y ello se registró en los momentos de mayores discrepancias entre los socios de gobierno, en el que todos los partidos tuvieron que ceder ante las exigencias de unos y otros. La peatonalización de Fefiñáns, la participación del Capítulo Serenísimo en las fiestas del Albariño fueron algunas de las polémicas más encendidas en el mandato.

Abal considera que esa crispación sigue latente. Parte de la base de que Víctor Caamaño se muestra reacio a integrar un tripartito en el que las diferencias han salpicado varios espacios públicos.

Ramón Abal hace hincapié en las declaraciones recientes del portavoz del BNG que tildó de "chantaje" y "mercadeo" las negociaciones que han mantenido los socialistas con los tres concejales de Somos. "Empiezan mal", se lamenta.

La alcaldesa Fátima Abal subraya que está dispuesta a ceder un total de diez competencias a los nacionalistas, pese a que han perdido un concejal.

El PSOE se quedaría con Urbanismo, Ordenación del Tráfico, Nuevas Tecnologías y Movilidad, como únicas competencias a mayores de las atribuidas a la alcaldesa.

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