Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

La mitad de los vecinos que se mudan a Vilagarcía son familias jóvenes con hijos

El año pasado se empadronaron en la ciudad 1.351 personas procedentes de otros lugares - Un total de 235 son menores de 15 años -El censo experimentó 1.212 bajas

Reciente jornada informativa de Cruz Roja con motivo del Día de las Personas Refugiadas. // Iñaki Abella

Reciente jornada informativa de Cruz Roja con motivo del Día de las Personas Refugiadas. // Iñaki Abella

Vilagarcía continúa registrando datos positivos a nivel poblacional. A falta de que se publique el padrón municipal de 2019, las variaciones residenciales producidas a lo largo del año pasado traen buenas noticias a la capital arousana. Y es que se instalaron en la ciudad más vecinos procedentes de otros lugares de los vilagarcianos que se marcharon a otros municipios. Así, se produjeron 1.351 altas en el censo frente a 1.212 bajas, lo que significa un saldo positivo de 139.

Entre los nuevos residentes predominan las familias jóvenes con niños. Prueba de ello es que llegaron a Vilagarcía 235 menores de 15 años, a los que hay que sumar 311 personas de entre 25 y 34 años y 239 de entre 35 y 44. Estas tres franjas de edad suman 785 personas, algo más de la mitad de las altas registradas en el padrón a lo largo de 2018, según los datos publicados ayer por el Instituto Nacional de Estadística (INE).

¿De dónde proceden estos nuevos vecinos que ayudan al crecimiento demográfico del municipio? La mayoría de localidades gallegas, concretamente 719, de los cuales más de la mitad realizan cambios de residencia dentro de la provincia de Pontevedra (492). Otros 227 "nuevos vilagarcianos" provienen de municipios de otras provincias de Galicia.

Después de las variaciones residenciales dentro de la comunidad autónoma, las siguientes son las de personas del extranjero. Así, el año pasado se mudaron a Vilagarcía 358 ciudadanos originarios de otros países.

Precisamente la población extranjera es la que contribuye a que el saldo entre altas y bajas en el padrón municipal sea positivo. Y es que si solo tenemos en cuenta los movimientos "interiores", es decir, los producidos dentro de territorio nacional, el saldo es negativo: -108. Esto es el resultado de restar 1.101 bajas a 993 altas (en ambos casos interiores).

Por el contrario, si comparamos las personas extranjeras que se empadronaron en Vilagarcía (358) con las que se marcharon de la capital arousana para probablemente retornar a sus países de origen (111), el resultado para el censo municipal es positivo, pues ganó más habitantes de los que perdió.

De los 358 ciudadanos procedentes del extranjero que se inscribieron en Ravella, 111 tienen nacionalidad española, por tanto también existen vilagarcianos en la diáspora que regresan a su ciudad natal.

Compartir el artículo

stats