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La polémica por el punto del vertido procedente de Pontevedra en Sálvora

"Decir que solo hay arenas finas es muy arriesgado"

La polémica por el dragado del Lérez y la ría y el punto de vertido de los 300.000 metros cúbicos que se extraigan en esas obras no cesa y ayer llegó el conflicto al Parlamento de Galicia. Este plan, que Pontevedra considera prioritario, acumula ya varios años de tramitación y permanece paralizado por la negativa de las cofradías y sectores del mar al lugar elegido para el depósito de los áridos. Primero fue el rechazo a hacerlo en las inmediaciones de la Illa de Tambo, en la ría de Pontevedra, y ahora surge la misma oposición, incluso con más fuerza, a utilizar el depósito existente entre Sálvora y Ons, en la bocana de la ría de Arousa.

Pero la Xunta lo tiene claro: No hay otra opción para el vertido de unos materiales que "no tienen contaminación alguna y son solo áridos y arena". Así lo aseguró ayer la conselleira do Mar, Rosa Quintana, en el Parlamento, en respuesta a la alianza en pleno de la oposición, que exige no solo que se busca otra ubicación para esos lodos, sino que incluso se decrete el cierre definitivo de la fosa de Sálvora, utilizada para estos fines desde 1998, hace casi dos décadas.

El asunto acaparó buena parte de los debates del Parlamento tanto por la mañana como por la tarde, En la sesión matutina se aprobó por unanimidad una proposición por la que se "demanda de la Xunta la elaboración, conforme a la normativa vigente y a las directrices existentes respecto de este tipo de actuaciones, de una propuesta alternativa y sostenible para el depósito de los lodos procedentes del dragado del Lérez, de tal forma que se garantice que no afectarán a ninguna de las rías gallegas, concretamente a la ría de Arousa". La iniciativa había sido presentada por En Marea, pero después se aceptó una enmienda del PP.

En este debate no salió adelante la petición de cierre del depósito de Sálvora, lugar habitual de vertido de dragados anteriores, entre ellos en el Puerto de Marín. Ahora se apuesta por ese punto para retirar del Lérez los sedimentos acumulados tanto en los bancos marisqueros como en el puerto deportivo del Club Naval, que tienen varios puntos de atraque prácticamente inutilizados.

Ya por la tarde, la conselleira do Mar era interpelada sobre el mismo asunto por la parlamentaria del BNG Montse Prado, quien puso sobre la mesa "la alarma" del sector del mar arousano por el anuncio de la llegada de unos "lodos contaminantes" y la "amenaza de un nuevo riesgo por daños medioambientales".

La respuesta de Quintana fue contundente, sobre todo al negar que existe contaminación alguna en el material que se extraerá de la ría de Pontevedra. Eso sí, nunca desmintió que Sálvora sea el lugar elegido ahora para su depósito, tras descartarse en Tambo. También aclaró que el plan de dragado del Lérez "aún está sin aprobar". Recordó que comenzó su tramitación en 2011 y fue necesario empezar de cero en 2014 por un cambio normativo, hasta que se expuso al público en 2017, cuando recibió 16 alegaciones, entre ellas las que rechazaban el uso de Tambo.

Aseguró que lo vertido estos años y en el futuro en la bocana de la ría de Arousa "no son residuos y se someten a controles periódicos", por lo que hizo un "llamamiento a utilizar información técnicamente solvente y no se aparte de la verdad".

Insistió en que "no hay contaminación en esos áridos" y "nunca haremos nada que perjudique" al sector del mar, si bien dejó claro que "lo que se extraiga del mar debe volver al mar". Para subrayar que no hay material contaminante no solo expuso los informes asociados al proyecto de dragado, sino que recordó que con esos áridos está previsto "regenerar 221.000 metros cuadrados de bancos marisqueros" de la propia ría de Pontevedra, mientras que el resto se llevaría a Sálvora.

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