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Medio siglo dando lecciones a los grovenses

La localidad meca celebra el aniversario del colegio de Conchases

Dirigentes políticos y representantes de los padres ante el comedor escolar. // Muñiz

Dirigentes políticos y representantes de los padres ante el comedor escolar. // Muñiz

Cuando aún se pagaba en pesetas fueron necesarios unos catorce millones para hacer realidad el Colegio Nacional Mixto de O Grove. Con aquel dinero, el equivalente a apenas 81.000 euros de los de ahora, que dan para poco más que un lavado de cara de una estructura así, nacía hace cincuenta años el que iba a convertirse en uno de los centros educativos de referencia no solo en la localidad meca, sino en toda la comarca.

Era alcalde José Lores González cuando, el 18 de noviembre de 1969, el edificio del Colegio Nacional Mixto de O Grove fue entregado para ponerlo al servicio de la educación de los grovenses de entonces y generaciones posteriores.

Solo unos años después la Corporación municipal tomaba el acuerdo de solicitar el cambio de nombre para, aprovechando el aniversario de su muerte, rendir homenaje a la poetisa gallega Rosalía de Castro. Así comenzaba la historia del ahora archiconocido CEIP Rosalía de Castro; un centro por el que pasaron miles de grovenses, padres e hijos, que como el propio edificio, forman parte de la historia de la localidad.

Tal y como se explicaba ayer, el miércoles que viene habrá una buena oportunidad para recordar los orígenes y evolución de este colegio y su comunidad educativa. Será el momento, quizás, de recordar que aquel edifico levantado sobre una zona húmeda del lugar de Conchases nacía con 16 secciones y 17 viviendas para los maestros, aunque con un terreno insuficiente para el patio, de ahí que se hicieran expropiaciones de urgencia para conseguir ese lugar de ocio en el que, además, los niños pudieran realizar todo tipo de actividades.

Las crónicas de la época decían, también, que el colegio de Conchases contaba con comedor y biblioteca escolar, y que aprovechando la expropiación para el patio iba a hacerse lo propio con un galpón que taponaba la entrada principal al complejo educativo.

Con Manuel Diéguez Varela entre sus primeros directores, el conocido entonces como Grupo Escolar de Los Conchases veía como a principios de los años setenta, coincidiendo con el cambio de nombre, empezaban los trámites para la constitución de una asociación de padres de alumnos.

El 4 de febrero de 1972 FARO DE VIGO escribía: "Para el próximo domingo, día 6, está convocada una reunión que puede tener una trascendencia muy grande para la educación de la juventud de nuestra villa. En una nota dirigida a los padres de alumnos de los colegios nacionales, el director de los mismos, Ángel Vázquez, invita a todos a concurrir al grupo escolar en el día indicado, a las doce horas, con el objeto de formar la Asociación de Padres de Alumnos y tratar de plantear y resolver los problemas que vayan apareciendo. En esta primera reunión, también se tratará el tema del comedor y se dará un informe sobre la educación e instrucción que están recibiendo los alumnos".

De este modo el decano de la prensa nacional hacía "un llamamiento a todos los padres e hijos en la tarea tan importante que tienen asignada y en la cual no pueden triunfar si no hay una labor de conjunto".

Ya entonces se aludía a ciertos problemas en el "grupo escolar", entre los cuales se destacaba "el que provoca el deficiente transporte escolar, el cual trae a los alumnos de las barriadas lejanas a una hora tan temprana que hace que los niños tengan que esperar más de una hora a que comiencen las clases, y esto en invierno, es bastante duro".

Caneda Aguín, por entonces corresponsal de FARO en O Grove, dejaba claro que "el ómnibus del transporte escolar debe ser para eso y deberá llegar a la hora precisa para comenzar las clases y no venir sobre las ocho de la mañana, aprovechando que tiene que ir a la capital de la provincia, para hacer otros servicios de pasajeros".

Lo denunciaba porque "los padres se nos han quejado de esto y es necesario que estén presentes en esta reunión para hacerlo saber personalmente".

Era entonces cuando se debatía sobre el nombre a dar al centro. "Sería de desear que el grupo escolar recibiese un nombre y, a ser posible, de alguno de nuestros hombres de letras, tales como Castelao, Curros, Pondal, Rosalía... porque es una pena que se le designe con el nombre de Conchases, que no nos dice nada", escribía Caneda Aguín.

Estas y otras muchas anécdotas, a buen seguro, podrán recordarse en la fiesta del miércoles que viene, pues hay que insistir en que se presentará una colección de fotografías antiguas y vídeos que ayudarán a entender la evolución del colegio y del pueblo meco.

Junto a ese trabajo recopilatorio se organizarán actuaciones musicales, se ofrecerá un aperitivo y se descubrirán una placa conmemorativa y el mural elaborado por el artista local Carlos Álvarez Besada, que como se explicaba ayer es una obra de unos quince metros de largo por cinco de alto en la que plasma la imagen de Rosalía de Castro con las características camelias que tanto influyeron en su vida y su obra, además de incorporarse un poema de la afamada autora gallega.

Evidentemente, también podrá recordarse lo mucho que se luchó en los últimos años, sobre todo por parte de la asociación de padres de alumnos Conchases, para conseguir el comedor escolar del Rosalía de Castro, estrenado hace apenas unas semanas.

También eso es parte de la historia del centro, al igual que las reformas a las que fue sometido o los programas educativos desplegados en sus aulas, como "Faro da Escola", impulsado por el decano de la prensa nacional.

También son destacables las acciones de concienciación y divulgación para la preservación medioambiental, implicando a entidades como BDRI o Greenpeace, las clases de seguridad vial impartidas en su patio y un largo etcétera de iniciativas más.

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