La "V Concentración de Escaravellos do Salnés", promovida desde tierras meañesas, congregó este año a 78 vehículos del mítico modelo de la Volkswagen. Lo hacía con una doble jornada, que arrancaba el sábado en las inmediaciones de café-bar Lage (en Galiñáns-Lores), que oficia como sede de concentración. Vehículos llegados para la ocasión desde Asturias, Portugal -incluso un escarabajo stride que recorría 500 kilómetros desde Lisboa para llegar a la cita-, Vigo, A Coruña, Porriño, Tui o Noia entre otras localidades gallegas.

El primer día, tras la recogida de dorsales y el regalo de bienvenida, la caravana partía rumbo a Sanxenxo, para estacionar en la Praza do Mar. Acto seguido los participantes embarcaban en el Nauta para realizar un crucero por la ría, con almuerzo a bordo, y regreso a puerto al filo de las 16.30 horas. Por la tarde, la caravana de escarabajos se dirigió a la Ruta a Pedra e da Auga donde se sirvió una "merienda alemana" a base de salchichas de la firma alemana Kölmer (afincada en Noalla). Regresó a Gondar (Sanxenxo) para cenar en el hotel Nuevo Astur.

Eso sí, al filo de la medianoche llegó uno de los grandes momentos con el sorteo en público del gran premio del evento: un flamante Escarabajo amarillo, de época, modelo México 1984, adquirido por la organización en tierras arousanas, y cuyos boletos se vendían durante primera mitad del año con el objeto de contribuir financiar el evento. El número premiado, que divulga ya la organización, corresponde al boleto 1.688, que no aparecía en la sala entre los congregados. Ahora toca su divulgación pública y, si transcurridos los tres meses de plazo que fijaban las bases para reclamar el premio, no aparece el agraciado, entraría en juego el primer boleto reserva emitido en la gala, correspondiente al número 2.806 y, en su caso, al segundo reserva, que es el 776.

Ayer, segunda jornada del evento con salida hacia Pontevedra para estacionar en Montero Ríos y conocer la zona monumental con una visita guiada. Luego, regreso a Sanxenxo y almuerzo en el restaurante Casa Encarna en Noalla.

La iniciativa se ha hecho realidad un año más gracias a la labor altruista de los meañeses Manuel Lage e Jesús Pazos, dos apasionados del mítico Escarabajo del que disfrutan en momentos libres y en fines de semana, en que acuden juntos a concentraciones similares en Galicia y Portugal.