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Cásate conmigo... pero que sea en O Grove

Ciudadanos de toda España y del extranjero recalan en la localidad arousana para contraer matrimonio

Quito Parada ofició la boda en la terraza de El Náutico, en la playa de a Barrosa.

Quito Parada ofició la boda en la terraza de El Náutico, en la playa de a Barrosa. Muñiz

O Grove se ha consolidado como un destino al que llegan ciudadanos de diferentes puntos de Galicia, del conjunto de España e incluso del extranjero, dispuestos a contraer matrimonio. Al igual que son muchos los visitantes que quieren casarse por la iglesia en la península grovense. La mayoría son persoas de municipios vecinos, Ourense, A Coruña, Madrid y Barcelona, entre otras provincias.

Acuden atraídos por la afamada gastronomía del que está considerado "paraíso del marisco", pero también tratan de sacar el máximo partido a sus paisajes, la posibilidad de usar sus barcos de pasaje, por las playas y por su reconocida oferta hostelera. Incluso la presencia del Casino La Toja y del Real Club de Golf La Toja sirven de atracción.A Toxa

Precisamente la isla de A Toxa, con la capilla de conchas, o de San Caralampio, como escenario principal, es uno de los lugares elegidos con más frecuencia por los novios.

Al igual que optan por casarse en alguna de las múltiples playas que pueblan el perímetro de la península grovense o lo hacen en el espacio natural de Punta Moreiras, donde se sitúan el Museo de la Salazón y el Acuario O Grove.

La conocida finca de La Atlántida, en la que veraneaba el expresidente Adolfo Suárez y que fue reconvertida en salón de banquetes, es otro de los lugares elegidos para las bodas y banquetes, sin duda gracias a las vistas espectaculares que ofrece sobre la ensenada de A Lanzada y la isla de Ons. Es el mismo local, por cierto, donde se casó la primera pareja ante notario.

También establecimientos bañados por el mar, como el Gran Hotel La Toja y el Talaso Louxo La Toja, ejercen de reclamo, al igual que lo hacen el reconstruido Beach Club La Toja, dotado de campo de croquet, y el prestigioso local de conciertos El Náutico, en la playa de A Barrosa.Y tras tomar posesión, a casar

Son lugares que lucen en todo su esplendor como instalaciones aptas para la organización de inolvidables ceremonias nupciales, tal y como quedó patente el sábado pasado, cuando justo después de tomar posesión como concejales, tuvieron que oficiar este tipo de ceremonias los socialistas Quito Parada, Pilar Galiñanes y Noemí Outeda.

Esta última, nueva responsable de Cultura, ofició una boda civil de lo más ibicenco en un marco natural tan llamativo como la conocida Praia do Pozo.

Allí, sobre la arena, contrajeron matrimonio José Carlos Irago Rodríguez y María Isabel González, quienes jamás podrán olvidar una fiesta tan original; como tampoco lo harán sus invitados."Ceremonia de las velas"

Sobre todo porque la boda incluyó la llamativa "ceremonia de la luz" o "ceremonia de las velas", en la que se emplean dos velas pequeñas o finas, que representan a los novios, y una grande, que simboliza la nueva vida en común.

Cuando comienza el ritual, los novios encienden las dos velas pequeñas y mientras el oficiante de boda explica en qué consiste el ritual, juntos usan la llama de las velas pequeñas para encender la grande. Una vez encendida hay dos opciones, pues o los novios apagan las velas pequeñas confirmando que dese ese momento solo serán uno, o bien esas velas pequeñas se dejan encendidas junto a la grande, lo que significa que, aunque hayan contraído matrimonio, cada uno sigue teniendo su personalidad dentro de esta unión.El Náutico

Junto a la boda oficiada por Noemí Outeda hay que añadir la protagonizada por el flamante responsable de Igualdad, Quito Parada, quien nada más estrenarse como munícipe o hizo también como "casamentero", en este caso uniendo en matrimonio a Nacho Tojo (Santiago) y Patricia Amado (Pontedeume).

Y fue en un lugar tan carismático como el local de conciertos El Náutico, bañado por la playa de A Barrosa, en San Vicente de O Grove.Beach Club La Toja

El tercer ejemplo del tirón de estas bodas en O Grove es el de la que estuvo presidida por Pilar Galiñanes, la concejala de Educación quien también el sábado casó a José Javier Rivera Olalquiaga con Ángeles García-Póveda Morera. En este caso lo hizo en las instalaciones exteriores en Beach Club La Toja, con vistas a la ensenada de A Toxa y su puerto deportivo.

José Antonio Cacabelos Rico, el alcalde socialista de O Grove, también encargado de numerosos casamientos a lo largo del año, muy especialmente en primavera y verano, sabe del importante papel que juega O Grove entre las parejas de novios cuando se trata de elegir un escenario idílico para un día inolvidable.

El regidor insistía ayer en esto, y como ya indicaba a FARO hace un par de años, apuntaba que cada vez son más los ciudadanos de fuera de O Grove que quieren casarse en nuestro pueblo.

En aquella ocasión el primer edil ya concretaba que más de la mitad de las bodas que oficia tienen como protagonistas "personas llegadas desde muy lejos, incluso desde fuera de Galicia y de España". Y esto no solo es positivo para proyectar una buena imagen de la localidad, sino también para generar ingresos y beneficiar al conjunto de la economía local.Dejan dinero en el pueblo

Se refiere así al desembolso que efectúan los contrayentes y sus familias tanto por la ceremonia como por el banquete, flores y demás, pero también al desembolso que hacen estos y sus invitados en los hoteles, barcos de pasajeros, peluquerías, bares, restaurantes y todo tipo de negocios, sobre todo cuando, como sucede en numerosas ocasiones, aprovechan la boda de turno para pasar el fin de semana en el municipio.200 euros por boda si no son de O Grove

También hay que recordar que las arcas municipales salen beneficiadas por las bodas que ofician el alcalde y demás concejales, aunque sea en una cantidad reducida, ya que el Concello de O Grove dispone de una ordenanza fiscal que regula el cobro de estas ceremonias. Así, los vecinos grovenses pagan cien euros por casarse, mientras que los que llegan de fuera abonan doscientos.

"La verdad es que está claro que somos un destino idóneo para bodas y es un atractivo más que podemos incluir en nuestra oferta turística", explica el regidor.

A su juicio, "la profesionalidad, la calidad de nuestros productos y las instalaciones de primer nivel de que disponemos nos permiten ofrecer un producto muy importante con el que conseguimos que O Grove sea seleccionado cada vez por más parejas; y es muy importante que se nos vea fuera como un destino ideal para ello".La anécdota de La Atlántida

Cacabelos vuelve a recordar algo que le sucedió hace un par de años, cuando fue a dirigir una boda en La Atlántida.

"Antes de empezar hablé con el novio y le pregunté por qué siendo una pareja de Salamanca habían elegido O Grove para contraer matrimonio, a lo que me respondió que habían decidido casarse en Galicia, y lo que hicieron antes de tomar la decisión sobre la ubicación final fue recorrer toda la costa gallega, desde el norte hasta las Rías Baixas". Fue así como, "al pasar por nuestro pueblo, tuvieron muy claro que querían casarse en O Grove, al entender que se trataba del sitio ideal para ello, y esto permitió que llegaran 150 invitados procedentes de Salamanca, Zamora, Valladolid y Madrid, muchos de los cuales estuvieron entre nosotros de viernes a domingo".

Lo que quiere decir es que "hay infinidad de lugares en nuestro término municipal que se prestan a este tipo de acontecimientos, y nosotros, desde luego, estamos encantados de casar a nuestros vecinos y de recibir a cuantos vienen de fuera para hacerlo".26 previstas, de momento

Y la prueba definitiva de que O Grove tiene un creciente tirón como destino de bodas es que este año están previstas, de momento, 26 celebraciones, mientras que el año pasado se llevaron a cabo 25, de las cuales nueve tuvieron lugar en los meses de julio y agosto. Ocho de las 25 de 2018 fueron protagonizadas por grovenses, mientras que una pareja llegó de Bélgica y otra, de Reino Unido.

En 2017 se celebraron una veintena de enlaces matrimoniales civiles, siete de ellos en julio y agosto. Aquel año también fueron ocho los matrimonios entre grovenses, destacando además el enlace de dos novios residentes en París.

En 2016 había sido 20 matrimonios los formalizados, cuatro de O Grove y uno con residencia en Alemania; mientras que en 2015 el número total de enlaces se elevó a 26; siete fueron de contrayentes de O Grove y uno formado por residentes en Las Palmas.

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