El PP de Catoira sostiene que la directiva del equipo de fútbol local se puso en contacto con esta formación para alertar del mal estado en que se encuentran las instalaciones del campo municipal de As Lombas, “en el que juegan y entrenan más de 120 niños”. Una vez examinada la situación y, “conscientes de que el Concello y el alcalde no están dispuestos a solucionar los problemas detectados”, el candidato conservador a la Alcaldía, Iván Caamaño, reclama una reparación urgente.

La situación parece tan preocupante que el PP, asegura que “legitimado" por la directiva del club, "no pide, sino que exige al Concello que solucione estos problemas de inmediato”.Las carencias detectadas

Tras visitar el terreno de juego, los vestuarios y su entorno, alerta de que la cubierta de las gradas “está a punto de caerse, porque su estructura está podrida y en muy mal estado”. A su juicio “se corre el riesgo de que acabe cediendo y caiga encima de espectadores y jugadores”.

Otro problema detectado es que el terreno de juego “no se cambia desde 2004, por lo que provoca cientos de lesiones entre los jugadores, mientras que otros terrenos de juego de otras instalaciones que se hicieron aquel mismo año ya fueron sustituidos hasta en dos ocasiones”.

Como tercera deficiencia grave, Iván Caamaño alude al estado de los vestuarios, ya que “tienen agujeros, baldosas caídas, duchas rotas y una humedad impresionante”.

A juicio del conservador es tal el abandono de las instalaciones que los deportistas “ni siquiera emplean las duchas ni los vestuarios porque resultan insalubres”.Ilusión por el fútbol

Todo esto, explica, “a pesar de que el club creció mucho, dada la gran ilusión que hay en Catoira por el fútbol”. Pero “el estado en el que se encuentran estas instalaciones hace imposible poder disfrutar de este deporte”, lamenta Caamaño.

Llega a decir que “el Concello se dedica a gastar el dinero en museos y deja lo que verdaderamente importa de lado”. A lo que añade que el alcalde, Alberto García, “dedica dinero destinado al deporte, como el concedido a través del Plan Concellos, a obras con las que trata de engañar a los vecinos, de ahí que dinero que se podría emplear en el campo de As Lombas fuera destinado a cosas que non tienen absolutamente nada que ver con el deporte”.

Una ayuda de 10.000 euros

El PP de Catoira termina diciendo que se puso en contacto con la Xunta de Galicia y consiguió una subvención de casi 10.000 euros que, obligatoriamente, tenía que pasar por el Concello. Y lo que sucedió fue que “en vez de destinar ese dinero a las instalaciones del campo de fútbol, como deseábamos, el alcalde decidió destinarlo a hacer lo que él llama un gimnasio municipal en el club de pira-güismo”.

Para Iván Caamaño se trata de “otra muestra de cómo el Concello hace las cosas para sacar la foto, pero no hace lo verdaderamente importante, que es arreglar unas instalaciones a punto de caer”.