Era un buen coche, de esos de alta gama, y circulaba tranquilamente por la carretera que conduce desde A Lanzada hacia Pedras Negras y San Vicente de O Grove. Y de repente, a la altura del lugar de Raeiros, empezó a arder.

Sucedió ayer por la noche y no se registraron daños personales, aunque las pérdidas materiales son más que evidentes, a juzgar por el estado en que quedó el automóvil.

Parece que los servicios de emergencias hicieron lo que buenamente pudieron, pero de poco sirvió y el turismo quedó destrozado.