Pasaban pocos minutos de las 23.00 horas del pasado jueves, día 14, cuando los clientes que todavía quedaban en el interior de un conocido local hostelero de Cambados se encontraron con una sorpresa. Un individuo, con la cara oculta tras una gruesa capa de betún, con un cuchillo y un machete en cada mano, comenzó a amenazarles a ellos y a la camarera del establecimiento para que le entregasen todo aquello de valor que llevasen encima.

La sorpresa inicial no paralizó a uno de los clientes del establecimiento, que pronto se revolvieron contra el atracador y, tras mantener un forcejeo, al que se unieron otros clientes en su apoyo, acabó obligando al ladrón a desistir del intento de atraco. Viéndose en inferioridad numérica, el ladrón escapó todo lo rápido que pudo de la zona, aunque no tan rápido como le gustaría, ya que acabaría cayendo en las manos de la Guardia Civil poco después.

Agentes del puesto de Cambados, al tener conocimiento de lo que estaba sucediendo, acudieron a la zona de inmediato, respaldados por varias patrullas de seguridad ciudadana de los puestos de Sanxenxo, O Grove y Vilagarcía. Esa rápida respuesta permitió dar con el individuo pocos minutos después de que huyese a la carrera del lugar en el que intentó atracar. Los agentes le encontraron caminando por la acera y, en el momento de interceptarle, todavía llevaba la cara pintada con betún lo que no dejó lugar a dudas sobre su identificación. También se le intervinieron las dos armas blancas que utilizó en el asalto, y a pesar de ir armado, consideró que resistirse a los agentes que acudían a detenerle no iba resultar muy buena idea, sobre todo después de la experiencia que tuvo en el bar.

Una vez retirado el betún de la cara e identificado, el atracador resultó ser F. S. G., un vecino de Vilanova de Arousa de 40 años de edad y que cuenta con un amplio historial delictivo, fundamentalmente, por cuestiones similares. Tras pasar la noche en el calabozo, el hombre pasó a disposición judicial en la mañana del pasado viernes, decretando el titular del juzgado de Cambados su ingreso preventivo en el centro penitenciario de A Lama a la espera de que se celebre el juicio. El hombre está acusado de tentativa de robo con intimidación.

La detención de este individuo no oculta la gran sensación de inseguridad que existe en la comarca de O Salnés, donde se han registrado robos en las últimas semanas. Prácticamente todos los municipios han visto como ocurría un suceso similar, especialmente, asaltos a viviendas. Es el caso de Catoira, donde los vecinos viven en una auténtica psicosis por los continuos robos que sufren.

También en Vilanova de Arousa se han registrado incidentes similares, en lugares como As Sinas o el casco urbano. Esos robos han llegado hasta lugares de titularidad pública, como fue lo ocurrido en la casa da cultura de San Miguel recientemente, cuando unos desconocidos accedieron al interior y se llevaron varios elementos que se encontraban en el interior, entre ellos, una televisión. Pese a la sensación de inseguridad, en los últimos años, los sucesivos análisis de los subdelegados del Gobierno en Pontevedra no dejan de incidir en que los delitos de este tipo no paran de bajar, algo que no comparten precisamente los vecinos de las zonas más afectadas. En Vilagarcía se denunciaron otros dos casos esta misma semana.