El proyecto de explotación de los servicios públicos de transporte regular de viajeros por carretera que la Consellería de Infraestruturas e Mobilidade somete a exposición pública, que incluye dos bloques diferenciados de O Salnés-norte y O Salnés-sur, es analizado por los técnicos de la Mancomunidade con el objetivo de presentar las reclamaciones necesarias para lograr la disponibilidad de un servicio de autobuses ajustado a las necesidades de los vecinos de esta comarca. El Concello de Vilagarcía, por su parte, ha advertido que no aceptará que la céntrica parada de O Cavadelo sustituya a la abandonada estación de autobuses, y aboga por una visión intermodal bus-tren.

El presidente de la Mancomunidade do Salnés, Gonzalo Durán Hermida, dio orden a los técnicos del órgano supramunicipal para que estudien a fondo el documento que la Dirección Xeral de Mobilidade de la Xunta de Galicia somete a exposición pública, y que diferencia entre los bloques de transporte de la zona norte y de la zona sur de la comarca.

"Vamos a alegar en función de los acuerdos que fueron adoptados por la Mancomunidade. Apostamos por un servicio de autobuses con líneas comarcales que unan a todos los municipios que la integran. En la actualidad esto no existe. Una de las líneas que debía ponerse en marcha debe pasar por Ribadumia, Cambados, A Illa de Arousa, Vilanova, Vilagarcía y el Hospital Comarcal. Debería estar todo integrado.También tendría que haber comunicación por autobús con Meaño, O Grove y Sanxenxo, que están en nuestra comarca", declaró Gonzalo Durán.

Norte-sur

En los servicios que existen en la actualidad, y también en los programados por la Xunta de Galicia, los vecinos de Vilagarcía, Vilanova, A Illa de Arousa o Cambados que necesitan ir en autobús a Sanxenxo, tienen que viajar vía Pontevedra o hacer trasbordo en O Grove. Esta última opción es más complicada porque los viajes son más frecuentes con la capital de la provincia que entre los dos municipios limítrofes de la comarca de O Salnés.

El plan de transporte de la Xunta también es estudiado en profundidad por los técnicos y el gobierno municipal de Vilagarcía de Arousa, debido a que hay varias líneas que salen a explotación que afectan especialmente a este término municipal.

El equipo que preside el socialista Alberto Varela puntualiza que "mientras ese análisis no culmine y se traduzca en las correspondientes alegaciones, el gobierno local no hará valoraciones sobre la propuesta del ejecutivo autonómico". Sin embargo, matiza que hay algunas cuestiones que marcarán este análisis. Una se basa en el criterio del gobierno municipal que plantea que para organizar el transporte urbano es necesario partir de una visión intermodal.

"El Concello de Vilagarcía ya dijo más de una vez, en distintos foros, pero también a la propia Xunta, que es necesario tener en cuenta las demandas del entorno rural pero también, y especialmente, que en Vilagarcía hay una estación de ferrocarril en una de las líneas más rentables y usadas de España. Por lo tanto, buses y trenes deben de adecuar sus horarios, del mismo modo que las estaciones del ferrocarril y autobuses deben estar interconectadas, y no como ahora, que estando separadas apenas unos metros, en realidad son dos entes que viven realidades paralelas", declara el gobierno local.

Varela y su equipo recuerdan que, del mismo modo que la Xunta tiene la competencia sobre el establecimiento de las líneas de transporte, igualmente la tiene sobre las estaciones de autobuses que ella misma promovió.

Por último, el gobierno municipal apunta que, por lo conocido hasta ahora del plan que somete a exposición pública la Xunta, "no parece muy razonable que una administración disponga de la parada de O Cavadelo cuando no es suya y, además, fue promovida por el Concello para un fin determinado, que es facilitar el tráfico de viajeros de las líneas urbanas, y nunca como un sucedáneo de una estación de autobuses, la de A Escardia, que la Xunta parece tener abandonada a su suerte".

El nuevo plan de transporte de la Xunta lleva las líneas que proceden de otros municipios a la céntrica parada de O Cavadelo, cuando antes iban a la estación de autobuses. De aplicarse esta medida podría colapsarse el tráfico en el centro de la ciudad y sería prácticamente imposible que todos los servicios de autobuses pudieran tener cabida en este punto.