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Cambados inicia la fiesta con la vista puesta en los horarios de A Calzada y el aforo de Fefiñáns

La localidad se prepara para recibir a decenas de miles de personas hasta el domingo -Las autoridades destacan el creciente prestigio del albariño -La exaltación del vino y los conciertos, principales eventos

Cambados

La Festa do Albariño de Cambados que empezó ayer llega con dos cambios muy profundos, ya que por primera vez se regularán los horarios de las casetas de venta de vino en el Paseo da Calzada, así como el acceso de público a los conciertos de la Festa do Albariño. Se acaba así con dos de las señas de identidad de las últimas ediciones de la fiesta de Cambados, que cumple 66 años, como eran la plaza de Fefiñáns abarrotada hasta la bandera o A Calzada en plena ebullición hasta poco antes del alba. Unas medidas que se toman, por un lado, para mejorar la seguridad, y por el otro, para fomentar una imagen de calidad y prestigio, apartándose centímetro a centímetro de las alusiones al gigantesco botellón que se genera en el entorno de A Calzada las dos noches del fin de semana.

La fiesta se inició con puntualidad con la lectura del pregón, que corrió a cargo de Mercedes Álvarez, una cambadesa que se ha convertido en el alma de GaliciAME, una asociación de apoyo a los pacientes de atrofia muscular espinal (AME), una grave dolencia neuromuscular que puede postrar a quien la padece en una silla de ruedas. El suyo fue un pregón muy aplaudido por el numeroso público que se dio cita en la Praza do Concello, y minutos después se procedió al corte de la cinta inaugural, a la entrada de A Calzada, presidido por la propia Álvarez, la alcaldesa de Cambados, Fátima Abal, la presidenta de la Diputación, Carmela Silva, la conselleira de Medio Rural, Ángeles Vázquez, y el presidente del Consello Regulador Rías Baixas, Juan Gil.

Para entonces, las temperaturas eran altísimas en Cambados, aunque bajo la sombra de los árboles de A Calzada el calor no era tan agobiante, y mientras las autoridades daban su tradicional paseo y brindaban por el éxito de la cita, la zona ya estaba a rebosar de gente. Un preludio de lo que se espera durante los próximos días en la localidad, que de algún modo se paraliza para consagrarse en exclusiva al vino albariño.

La fiesta se prolongará hasta el domingo, cuando terminará a medianoche con el tradicional espectáculo pirotécnico.

En sus discursos, las autoridades coincidieron en destacar el creciente prestigio internacional del vino albariño. Carmela Silva, por ejemplo, contó su sorpresa al encontrar tres referencias de Rías Baixas en la carta de vinos de un restaurante de un pueblo próximo a Turín (Italia), al que había acudido por una comida familiar.

Ángeles Vázquez, por su parte, destacó el carácter "de promoción" que tiene la fiesta, y destacó la proyección "nacional e internacional de los vinos Rías Baixas, que se fundamenta en su gran calidad y en la estrecha vinculación con el territorio, algo que les confiere una personalidad única y singular".

Fátima Abal manifestó a su vez que "la fiesta no podía empezar mejor", en alusión al gran ambiente, y Juan Gil que "esta fiesta es la culminación de un trabajo que empieza en la viña".

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