El aventurero profesional Antonio de la Rosa está recorriendo toda la costa de la península Ibérica en "paddle-surf", una tabla hinchable en la que el deportista utiliza un remo como fuerza motriz. Y una parte de su recorrido ha consistido en entrar en la ría de Arousa y ascender por el río Ulla desde Catoira hasta Padrón.

Su objetivo era convertirse en la primera persona que realiza el camino de Santiago en "paddle-surf", por lo que ha seguido el trazado de la ruta marítimo-fluvial Mar de Arousa. Se trata de un Camino de Santiago oficial, y que según la leyenda recrea el viaje que hicieron los discípulos del Apóstol Santiago cuando acudieron a Galicia para esconder su cadáver.

Antonio de la Rosa salió de Aguiño, en Ribeira, y navegó por toda la ría de Arousa hasta entrar en el cauce fluvial del Ulla, ya en Catoira. Hizo el mismo remonte que hace apenas un mes se organizó con catamaranes salidos de la mayoría de localidades de O Salnés hasta llegar a Padrón. Allí tomó una bicicleta y siguió rumbo a Santiago ya por el Camino Portugués.

Mucho viento

Antonio de la Rosa salió del País Vasco hace 41 días, pero solo se pudo hacer a la mar 30 debido a las malas condiciones meteorológicas del resto de jornadas, marcadas por el viento.

De hecho, ha tenido que permanecer al menos dos días en Aguiño, esperando que mejorasen las condiciones.

Su previsión era pasar por delante de la ría de Arousa para continuar su viaje hacia el sur. En las próximas semanas tiene que bordear la costa de Portugal, y tras dirigirse hacia el norte por el Mediterráneo, su aventura concluirá en Gerona (Cataluña), tras haber remado unos 3.500 kilómetros.

Antonio de la Rosa ya ha realizado expediciones extremas en Alaska o el Polo Norte, y hace dos años recorrió el río Tajo en "paddle-surf" desde Madrid hasta Lisboa. De su experiencia actual relata que "ya empiezan a notarse en el cuerpo los kilómetros remando sobre la tabla. El 'paddle-surf' es una disciplina muy buena para el core. Pero hay otras partes del cuerpo que empiezan a sufrir. Las manos se me empiezan a pelar, aunque las ampollas aún no han aparecido".