La investigación que lleva a cabo la Unión Europea y en general las presuntas irregularidades en el proyecto de las Pousadas do Salnés demoran la puesta en marcha de estas instalaciones hoteleras. La presidenta de la Diputación, Carmela Silva, confirmó los problemas a los que se enfrenta el Ejecutivo provincial en este proyecto heredado del anterior gobierno, encabezado por Rafael Louzán.

En estos momentos solo está operativa la de A Lanzada, una instalación de 4 estrellas con 25 habitaciones dobles exteriores (15 en la primera planta y 8 en el bajocubierta) que entró en funcionamiento el pasado año. Las otras tres (ubicadas en Ribadumia, Armenteira y Meaño), también están "muy avanzadas", en palabras de la presidenta provincial, pero añade que no pueden abrir sus puertas aquellos establecimientos hoteleros que se encuentran al filo de la ley.

"Algunas siguen atascadas", precisó Carmela Silva, "y estamos intentado solventarlo, pero no es fácil resolver que alguna de ellas, por ejemplo la de Ribadumia, haya sido construida en un suelo que no era propiedad de la Diputación sino del Arzobispado, y las leyes son muy claras, para poder construir tiene que ser en tu propiedad".

A mayores, se refirió a "muchas otras irregularidades.... Lo de las Pousadas es un escándalo, un proyecto que tenía un coste de 9 millones de euros y que se fue a 27 millones de euros. Y además todas ellas con muchísimas irregularidades". Recordó que cuando se incorporó el ejecutivo que encabeza, en julio de 2015, ni una de las Pousadas do Salnés contaba con licencia. "Y no solamente es eso, sino que está abierto un proceso de investigación por parte de la Unión Europea sobre el uso de los recursos públicos. Pero no es una sorpresa: todos los proyectos, absolutamente todos, que heredamos del anterior gobierno tienen problemas, irregularidades, modificados sin justificar o que no cumplían con la legislación vigente".