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Ecologistas piden que se regule la venta de especies exóticas para evitar daños en ríos

Medio Ambiente explica que ya tiene un plan de acción contra plantas invasoras - La aparición de "jacinto de agua" en el Umia pone en serio riesgo el hábitat de este cauce

Trabajos de retirada del jacinto de agua en el río Guadiana a su paso por Mérida. // Ricardo M.L.

La detección de la especie invasora conocida como camalote o jacinto de mar en el río Umia a la altura de Caldas ha generado verdadera preocupación en los colectivos ecologistas que temen que la planta se extienda aguas abajo poniendo en riesgo el ecosistema fluvial de un cauce ya de por sí muy castigado con episodios como el incendio de la química Brenntag. Marta Lois, presidenta del Colectivo Ecoloxista do Salnés, insta a las autoridades a regular e incluso prohibir la comercialización de estas especies, hoy en día muy fáciles de conseguir en viveros o incluso a través de internet. Son utilizadas para acuarios domésticos, estanques o jardines acuáticos, pero su fácil reproducción las convierten en una amenaza. "Son muy difíciles de sacar y cuando llegan a un río, casi imposibles de controlar", explica Lois, que incide en que "hay que invertir dinero no solo en su retirada y limpieza, sino también en concienciación y en el control de estas especies exóticas".

Desde su punto de vista lo que procede son "políticas de concienciación entre los distribuidores de estas plantas y sus compradores" e insta a las autoridades medioambientales a que "regulen e incluso prohiban" su comercialización. Porque "hay alternativas" para crear acuarios o jardines flotantes con especies autóctonas que "no causan un problema ambiental que después repercute en las arcas públicas". Ríos españoles como el Guadiana se han visto completamente invadidos por el camalote y Ecoloxistas do Salnés teme que, de no mediar actuaciones, eso acabe sucediendo en el Umia. Marta Lois ofrece una serie de recomendaciones para quienes tengan en sus propiedades jacinto de agua para evitar que la especie acabe llegando a la red hidráulica: "Tienen que tener cuidado, no tirar la planta por el inodoro, sino echarla a la basura directamente". Y, en cuanto al agua "no tirarla por el fregadero, sino echarla en un césped, por ejemplo, y dejarla secar".

Planta muy peligrosa

"El jacinto de agua es una de las especies invasoras más peligrosas y, junto con la caña, en la que más millones de euros se gastan anualmente en España", advierte Ramsés Pérez, coordinador del proyecto de educación ambiental de la asociación ecologista Adega. Es una planta flotante que se extiende por toda la superficie del agua hasta cubrirla totalmente. De esta manera, toda la vida del fondo del río acaba muriendo ya que impide que le llegue la luz. De nombre científico "eichhornia crassipesque", la especie fue detectada en el Umia en el tramo urbano de Caldas de Reis el pasado fin de semana, durante una limpieza del cauce. Está en el entorno del malecón, las inmediaciones del puente de la Herrería e incluso se han avistado colonias aguas arriba. Marta Lois considera "preocupante" su crecimiento en el Umia, sea en la zona que sea, por su fácil capacidad de reproducción. "Cuando el jacinto de agua entra en un río es muy difícil de gestionar" ya que el agua la arrastra aguas abajo provocando su rápida expansión y crecimiento en otras zonas del cauce en las que inicialmente no tenía presencia.

Tanto Ramsés Pérez como Marta Lois aluden a la necesidad de actuar con celeridad para evitar que esto suceda. "La sola noticia de su presencia debería alertar lo suficiente como para eliminarla antes de que llegue a expandirse, cuando todavía es una pequeña mancha", apunta el representante de Adega. De lo contrario, auguran, no habría que descartar un "desastre ecológico" como el que afecta al río Guadiana, en el que ya ni siquiera se plantea la erradicación de la especie, sino simplemente su control. Lois resalta que del Umia "bebe casi toda la comarca de O Salnés", por lo que no se pueden utilizar herbicidas contra las especies invasoras. Deben atacarse y controlarse manualmente mientras llegan solo a pequeñas zonas".

Además del camalote, en el Umia hace tiempo que se han detectado también otras especies exóticas invasoras, como el helecho de agua (azolla fuliculoides) o la eggeria densa, un alga subacuática extendida ya desde Caldas hasta prácticamente la desembocadura. En cuanto al helecho de agua, la estación de Hidrobiología Encoro de O Con lo ha detectado en la zona de Ribadumia y su efecto es muy similar al del jacinto, cubriendo la superficie e impidiendo el paso de luz y oxígeno.

La Consellería de Medio Ambiente, de la que dependen tanto Augas de Galicia como la Dirección Xeral de Conservación da Natureza, apuntó ayer que existe un programa de acciones para luchar contra las especies invasoras, si bien en el caso del Umia y, en concreto, del jacinto de agua recientemente detectado todavía no pudo hacer ninguna valoración ni previsión de actuaciones.

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