En torno a un millar de devotos se calcula pasaron ayer por Dena para rendir culto a Santa Lucía. Las misas se sucedieron a cada hora desde las 9 de la mañana hasta que a la una de la tarde en que tuvo lugar la solemne cantada por el coro Santa Lucía y a cuyo término se celebró la tradicional procesión. La banda música de Meaño amenizó el atrio en el momento previo a la misa solemne y puso la nota musical en la procesión. Los oficios religiosos se repitieron por la tarde a las 18 y 19 horas. Por su parte la policía local coordinó el tráfico en las inmediaciones del templo a partir de media mañana.

Todas las misas de la jornada estuvieron llenas, influyendo mucho para ello que la festividad cuadrara este año en sábado. Por ello fueron muchos los devotos que se acercaron desde municipios limítrofes para oír misa y realizar su particular ofrenda a la santa a modo de cera o limosnas. El cura párroco Aurelio Ares Regueiro reconoce que "la tradición se mantiene y no entiende de crisis, si acaso sí se resienten las limosnas, pero en esta santa Lucía de Dena las ofrendas siempre fueron humildes y testimoniales". Reconoce que "quizás es la gente de fuera que nos visita la que es más fiel con cada año con el ritual de la ofrenda a la santa".