Las numerosas pruebas y declaraciones del juicio contra Marcial Dorado y otros quince acusados superan el calendario reservado por de la Sección Primera de la Audiencia Nacional para esta vista. Dado que hay otros juicios fijados en la misma sala en los próximos días, el caso que se juzga por presunto blanqueo de dinero procedente del narcotráfico, volverá a reanudarse a partir del 11 de junio.

Ayer se celebró la última sesión correspondiente al mes de mayo y pudo completarse el testimonio de uno de los jefes del Servicio de Vigilancia Aduanera de Galicia, Hermelino Alonso Eiras, principal responsable del expediente que originó las diligencias judiciales de este juicio.

Alonso Eiras estuvo casi tres jornadas prestando declaración debido a que tuvo que responder a las preguntas de Fiscalía y de los abogados defensores. El representante legal de Marcial Dorado le preguntó desde cuando conocía a su cliente y este replicó que no sabía de Dorado hasta el caso del alijo de cocaína a bordo del South Sea, por el que el acusado está cumpliendo condena, al entenderse que facilitó la utilización de la lancha Nautilus, construida en sus astilleros, para la operación.

La insistencia de la defensa del arousano para que el testigo precisara desde cuando conocía a su cliente, se basa en la tesis de que Hermelino Alonso llevaba tiempo persiguiendo a Marcial Dorado por otros intereses.

El funcionario de Aduanas mantuvo su declaración por lo que el abogado en el juicio aportó un informe relacionado con la operación "Madriguera" contra el contrabando de tabaco del año 1999, que había sido firmado por Hermelino Alonso. Los asistentes al juicio comentaron que el funcionario no supo qué contestar y dijo que necesitaba tiempo para leer el documento de apenas dos carillas.

Durante este mes declararon todos los acusados, salvo el teniente coronel de la Guardia Civil, cuyo abogado presentó un escrito alegando enfermedad, y será juzgado por separado.