La directiva de la asociación Amigos de Valle se reunió ayer en su sede de Vilanova. Uno de los asuntos que se pusieron sobre la mesa fue el número de la revista que está escribiendo el equipo de investigadores de Argentina con los que ha contactado la asociación arousana. Será un monográfico sobre el paso de Valle Inclán por Sudamérica en 1910, y verá la luz en diciembre. Otro de los temas de los que se habló en la reunión fue de las efemérides de 2016 (cuando se cumplirán 80 años de la muerte del escritor arousano), y que la asociación pretende conmemorar con varias actividades.

-Acaba de regresar de un viaje de trabajo a México.

-Aprovechando que el Concello de Vilanova se iba a hermanar con Calvillo fuimos a dar una conferencia y presentar la revista O Cuadrante en Aguascalientes, que es una ciudad de un millón de habitantes. Lo que nos interesa es ver si podemos formar en Aguascalientes un equipo como el que tenemos en Argentina, que colaboren y que lleguen a hacer una edición de la revista. Hicimos algunos contactos y ahora esperaremos los frutos.

-¿Y prevén establecer nuevos contactos en el extranjero a corto o medio plazo?

-A corto plazo queremos ir a Italia. Valle Inclán fue director de la Academia de Bellas Artes de Roma y en Italia hay muchos valleinclanistas. Nos han invitado a presentar la revista en septiembre u octubre en la Academia de Bellas Artes.

-¿Hay mucha diferencia entre la percepción que hay de Valle en Latinoamérica y en España?

-Sí, para empezar a nosotros los americanismos nos chocan y a ellos no. En Sudamérica tienen unos enfoques académicos muy diferentes. Ven cosas en Valle que nosotros no vemos.

-¿Y se le lee más que en España?

-En Argentina y en Colombia sí. En España se lee mucho "Luces de Bohemia", pero hay otras obras que apenas.

-¿Y qué libros de su abuelo cree que se merecerían una segunda oportunidad?

-Para empezar "Ruedo ibérico", que es su obra máxima y con la que ocupó los últimos años de su vida. Ahí está la visión de la novela histórica de Valle Inclán, pero desde 1927 hasta hoy solo hubo cinco o seis ediciones. Su poesía también merece una revisión, y también hablaría de "Sacrilegio", una obra de teatro poco conocida en la que concentra en cinco minutos la tragedia de toda una vida. Es una pieza muy curiosa en la que mezcla lenguajes.

-Sobre Valle Inclán se ha escrito mucho. ¿Hay algún aspecto de su vida o su obra que esté todavía poco explorado?

-A nivel biográfico todavía hay mucho por investigar. A finales de este año publicaré una biografía sobre mi abuelo, en la que desmonto muchos tópicos, como los de que era pobre o de izquierdas, que no son verdad. La leyenda y el anecdotario acabaron con él. Se dice que era un bohemio, y sin embargo era una persona muy ordenada. Compraba el papel con el que se editaban sus libros, diseñaba los tipos de imprenta y hasta distribuía los ejemplares entre los libreros. Eso son cosas de una persona muy metódica.

-El personaje que se ha construido en el imaginario popular, ¿benefició o perjudicó al escritor?

-Lo ha perjudicado enormemente, porque redujo a Valle Inclán a una persona bohemia, con mal carácter, que engaña sobre sus gustos literarios.

-En su lápida en el cementerio de Santiago solo figura su nombre.

-Mi padre le puso una enorme losa de granito, muy sencilla, por las similitudes estéticas con el poema "Karma", en el que Valle habla de la casa que querría.