Los vínculos de Kiel con la comarca de O Salnés son más de los que parecen a simple vista. La ciudad alemana fue el destino de centenares de emigrantes gallegos en los años 60 y 70, y en especial, de vecinos de un pequeño pueblo marinero bañado por la ría de Arousa, Vilaxoán. Casi todas las familias del puerto vilaxoanés tienen algún familiar que estuvo o está emigrado en la ciudad alemana.

Allí se creó el Centro Español, del que Álvarez fue presidente y en el que la presencia de las gaitas del grupo Maquía en las últimas ediciones de la Kieler Woche ha recuperado el grupo de baile tradicional. Bajo el nombre de "Queimada" descendientes de muchos de aquellos emigrantes, pero también niños que no tienen ningún antepasado en Galicia han comenzado a recuperar la actividad del baile, algo que llena de orgullo a la primera generación de gallegos que se instaló en la ciudad alemana para trabajar, sobre todo, en los enormes astilleros.

Tras décadas en las que el flujo de emigrantes desde España hacia Alemania parecía haberse ralentizado, en los últimos tiempos ha vuelto a incrementarse, como reconoce Fernando Álvarez. La crisis económica y las escasas oportunidades que existen para muchos jóvenes, que cuentan con formación pero sin oportunidades laborales, les ha llevado a coger las maletas. Kiel es uno de esos destinos, sobre todo por contar con una de las universidades más importantes de Alemania. En el país germano también se ha recurrido a la contratación de especialistas formados en Galicia, como enfermeras o ingenieros de Vilagarcía.