El alcalde de Vilagarcía, Tomás Fole, y el edil de Medio Ambiente, Jesús Longa, se comprometieron con las mariscadoras de la agrupación de a pie de la Cofradía de Carril a solicitar a la Consellería do Mar premura en la concesión de ayudas con las que carrilexos y bamienses puedan empezar a resembrar las zonas de libre marisqueo arrasadas por las recientes riadas.

La directiva de la agrupación, que no quiso ofrecer declaraciones tras la reunión de ayer en Ravella, reconoció al alcalde que la mortandad de almeja y berberecho en las zonas de Os Lombos y A Compostela es casi total, confirmando los malos presagios que ya habían realizado durante la visita que el edil Jesús Longa les hizo hace varias semanas.

"Quieren echar semilla para intentar salvar el año, pero no tienen fondos. Sabemos el problema que están sufriendo y nos preocupa. Nos pidieron que insistamos a la Xunta para que agilice las líneas de subvención a su actividad", declaró el alcalde tras la reunión.

Tomás Fole explicó a las mariscadoras de Carril y Bamio que el gobierno local ya había contactado recientemente con Mar para preocuparse por la situación del proceso abierto por la Consellería para comprobar los daños causados por el mal tiempo en todo el litoral autonómico. "El Concello no puede hacer nada directamente, pero sí les hemos dicho que estamos comprometidos y que solicitaremos una nueva reunión con Mar. Recientemente ya tuvimos una con el secretario xeral, Juan Maneiro, y me explicó que todavía estaban estudiando los efectos de las riadas en cada zona de Galicia y que cuando terminasen con este trabajo nos avisarían".

Con todo, el alcalde dice que "volveremos a contactar con Maneiro para insistirle y preguntarle si ya han terminado con la actuación y cuándo podrán ayudar a las mariscadoras. Ellas deben entender que es un problema común a todas las zonas costeras, no solo en Os Lombos o A Compostela, aunque su cercanía a la desembocadura del Ulla haya hecho que estos bancos hayan sido especialmente afectados", argumenta Fole.

Desde la Cofradía se habla de que la mayoría de especies han sufrido una mortandad casi absoluta, especialmente la babosa -variedad con la que se hace cada año la Festa da Ameixa de Carril- y el berberecho, siendo la fina o natural la que ha perecido en menor medida.

La Consellería do Mar está reuniendo información con las muestras tomadas en cada una de las zonas de marisqueo de la costa gallega y ha anunciado que contribuirá con las agrupaciones para que puedan resembrar cría y así tratar de salvar una temporada aciaga para el sector extractivo. La peor parte se la llevan los parquistas, que, en principio, no podrán disfrutar de ayudas de la administración.