El accidente del pasado domingo, en el que resultó herida una joven de A Illa, ha vuelto a poner de manifiesto la necesidad de instalar medidas de seguridad vial en uno de los puntos negros de la red viaria de Vilanova, el cruce de A Pantrigueira. El del domingo es tan solo uno de la larga lista de siniestros que se han registrado en la zona debido a la pésima situación del cruce y a la nula regulación que ofrecen los semáforos actuales.

Por este motivo, la semana pasada, antes de que se registrase el siniestro, técnicos de la Consellería de Infraestructuras, Medio Ambiente y Territorio se acercaron a Vilanova, a instancias del Concello, con el objetivo de buscar una solución a tantos accidentes.

La propuesta que se realiza desde el lado vilanovés es regular, de manera correcta y no como en la actualidad, el cruce con semáforos, lo que facilitaría el acceso de los vehículos al vial principal, la PO-307, desde San Roque do Monte o desde la propia Pantrigueira, evitando situaciones de riesgo que ya se han registrado en la zona.

El propio alcalde, Gonzalo Durán, apuntaba ayer que "es necesario instalar unos semáforos que obliguen a parar, como hay en otros puntos del municipio como Caleiro o San Miguel de Deiro, porque los actuales está claro que no sirven absolutamente para nada". En principio, los técnicos de la Consellería van a elaborar un informe sobre la posibilidad de regular el cruce más peligroso de la red viaria de Vilanova con semáforos antes de que se acometa la obra. "Las estadísticas indican que en esa zona se registran muchos accidentes, y algo tenemos que hacer antes de que se registren nuevas tragedias", explica Durán. Además de los semáforos, los técnicos llegaron a valorar la posibilidad de construir una rotonda, para facilitar el acceso a los viales secundarios, pero esa idea quedó descartada prácticamente de inmediato ante el poco espacio que existe en ese punto para la instalación de esta infraestructura.

La situación del cruce de A Pantrigueira es algo de lo que vienen alertando vecinos y grupos políticos desde hace años sin que se haya realizado nada para solventarlo. Aunque la mayor parte de los siniestros acostumbran a resolverse con tan solo daños materiales, también se han registrado dos fallecidos en los últimos siete años, uno de ellos por atropello.