Un vecino de Sobradelo, de 69 años y que responde a las iniciales E.G.R. no olvidará fácilmente el día de ayer. Eran cerca de las 10,40 horas cuando el conductor de una ambulancia que hacía un servicio rutinario se encontraba cerca de la rotonda de Pablo Picasso y vio a este vilagarciano en el suelo con claros síntomas de tener dificultades cardiorrespiratorias. El hombre acudió a atender al herido, que estaba tendido en la acera. Rápidamente, al mismo tiempo que le realizaba a E.G.R. la reanimación cardiopulmonar, avisó a la ambulancia de Protección Civil. Cuando llegó este servicio, los sanitarios utilizaron el desfibrilador para reanimarlo, que fue necesario aplicar varias veces. Fue trasladado al Hospital do Salnés, en donde se recuperaba al cierre de esta edición. Fuentes de la intervención hablan de "milagro y suerte", ya que la ambulancia del 112 estaba ocupada en esos mismos momentos.