La foca gris de nombre "Raciño", recuperada en la piscina del Instituto Galego de Formación en Acuicultura (Igafa) por la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (Cemma), en colaboración con la Dirección Xeral de Conservación da Natureza de la Consellería de Medio Ambiente, ya navega hacia la libertad. Ayer se vació su confortable piscina isleña para poder introducirla en una cesta de mimbre -foto de la izquierda- y trasladarla por carretera al puerto de Marín. Una vez allí, con mucho mimo y gran expectación mediática, este lobo marino -foto central- fue cuidadosamente embarcado a bordo del arrastrero "Ferreira Martínez" -foto de la derecha-, que se dirige al Gran Sol. Está previsto que mañana este animal sea liberado en aguas internacionales, en algún punto al sur de Irlanda.