La empresa contratada por el Concello de Vilagarcía para afrontar el repintado de las calles del centro urbano aprovechó la soleada jornada de ayer para dar un importante impulso a estos trabajos.

Los operarios encargados de mejorar la seguridad vial en la ciudad trabajaron en diferentes calles de la misma, aunque especialmente llamativas resultaron las labores efectuadas en el siempre polémico paso de peatones existente entre la plaza de Galicia y la calle de Rey Daviña, donde el día anterior ya se había procedido a modificar el color de los semáforos, que antes eran blancos y ahora lucen un tono plateado que permite distinguir mejor las señales luminosas.

En este importante punto de tránsito peatonal que une dos de las zonas más concurridas de la ciudad se pintó de nuevo el paso de peatones -había sido borrado unos días antes- y se señalizaron convenientemente los carriles de circulación, incluyendo el pintado de la señalización horizontal necesaria para dejar constancia del desvío desde plaza de Galicia hacia la calle de Conde Vallellano.

Como es lógico, cada vez que se llevan a cabo este tipo de labores se producen algunas retenciones y ciertas incomodidades para los peatones, que ayer, en algunos momentos, tuvieron que apañárselas para sortear a los operarios. Pero también es cierto que los perjuicios causados ayer fueron mucho menores de los que podrían causarse en caso de realizarse estos trabajos de repintado en esa zona en concreto en una jornada laborable como la de hoy.