El lobo marino "Raciño", rescatado el pasado 8 de enero en la playa de Razo (Carballo), recobra la libertad tras recuperarse de sus heridas, para lo cual fue sometido a todo tipo de cuidados en Nigrán y el Instituto Galego de Formación en Acuicultura (Igafa), con sede en A Illa de Arousa.

Así lo anuncia la Consellería de Medio Ambiente, que actuó en colaboración con la Coordinadora para el Estudio de los Mamíferos Marinos (Cemma) parar salvar a esta foca gris. Será conducida a la libertad -la soltarán en un plazo de 48 horas en aguas internacionales al sur de Irlanda-, a bordo del barco "Ferreira Martínez", que zarpa esta mañana con rumbo al Gran Sol desde el puerto de Marín.

La Xunta destaca el trabajo realizado por Cemma y la colaboración prestada por los barcos arrastreros gallegos que se implican en este plan de recuperación de mamíferos marinos e incluso de tortugas.

También indican que "la temporada de lobos marinos de este año fue especialmente dura, ya que se localizaron treinta ejemplares varados o muertos, mientras que en años anteriores solo se registraban dos o tes, con máximos de trece en el año 2006".

"Raciño" no es, ni mucho menos, el único mamífero marino que se salva gracias a los cuidados recibidos. Como tampoco es el único que utiliza la piscina del Igafa en su plan de recuperación. No obstante, en el caso concreto de este lobo marino pasó buena parte de estancia en tierra en la unidad de cuidados intensivos de Nigrán, debido a la gravedad de sus heridas, que lo llevaron a quedar varado en la playa y le impedían regresar al mar.